El gobierno de Chile inició trabajos para reforzar el control en su frontera con Bolivia mediante la construcción de zanjas y otras barreras de seguridad en la zona norte del país. La medida forma parte del denominado “escudo fronterizo”, un plan orientado a combatir el contr4b4ndo y el traslado ilegal de vehículos hacia territorio boliviano.
Desde la región fronteriza de Pisiga, el diputado chileno Sebastián Videla informó que ya se desplegó maquinaria para habilitar y reforzar puestos de control en sectores considerados críticos. “Es un lugar donde operan bandas de delincuentes, bandas de ‘chuteros’ que llevan vehículos desde Chile hasta Bolivia. Creemos que cerrar los pasos no habilitados es una buena medida”, señaló el legislador.
Según explicó, este tipo de infraestructura no es nueva, ya que medidas similares fueron implementadas durante el gobierno de Michelle Bachelet, con zanjas de entre dos y tres metros de profundidad.
El plan impulsado por el presidente chileno José Antonio Kast también contempla el uso de tecnología de vigilancia, como sensores y sistemas de monitoreo. Videla agregó que se tomará en cuenta la situación de los pasos utilizados por comunidades locales. “Vamos a estar muy pendientes de que estos pasos ancestrales no perjudiquen a ambos países. Somos respetuosos de las comunidades de Bolivia y de los ciudadanos bolivianos que viven en Chile”, afirmó. Entretanto, las obras continuarán en distintos sectores de la región de Arica y Parinacota y posteriormente en otras zonas del norte chileno.







