La viceministra de Seguridad Ciudadana, Carola Arraya, advirtió que la fuga del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset dejó un vacío de poder dentro del narcotráfico que actualmente está siendo aprovechado por organizaciones criminales que buscan expandirse en territorio boliviano. La autoridad vinculó esta situación directamente con la reciente ola de violencia registrada en Santa Cruz, caracterizada por asesinatos y secuestros.
Arraya explicó que la salida de Marset, considerado uno de los principales articuladores del narcotráfico en la región, desestabilizó la red de negocios ilícitos que mantenía y abrió un espacio de disputa entre otras organizaciones criminales.
“Desde el momento de su huida, queda un vacío con la reducción de los negocios que llevaba adelante este narcotraficante. Ese vacío es visto como una oportunidad por organizaciones criminales de ingresar a estos espacios”, señaló la viceministra.
Santa Cruz se ha visto sacudida por una serie de hechos delictivos en menos de un mes. Entre los más recientes se encuentran:
- El hallazgo de tres cuerpos con signos de tortura.
- Secuestros reportados entre el 26 y el 29 de julio.
- El asesinato de dos sujetos con antecedentes penales durante la última semana.
La autoridad remarcó que estos hechos no son aislados, sino que responden a una lucha por el control de espacios ligados al narcotráfico.
“Todos estos hechos que se han registrado no solo en Santa Cruz sino en varias regiones del Oriente están relacionados al narcotráfico. Estos crímenes violentos, estas formas de asesinato, están vinculadas a esa actividad ilegal”, sostuvo Arraya.
La viceministra también se refirió al nivel de brutalidad con el que se han cometido los crímenes.
“¿Por qué tanta violencia? ¿Por qué los ajustes de cuentas? Una de las víctimas ha recibido 50 balazos. Estamos hablando de un ajuste de cuentas, no hay otra explicación”, declaró.
Este patrón de violencia extrema refuerza, según Arraya, la hipótesis de que se trata de ajustes de cuentas entre organizaciones criminales que buscan consolidar su control tras la ausencia de Marset.
La autoridad advirtió que la vulnerabilidad en las fronteras del oriente boliviano facilita la incursión de estructuras criminales extranjeras. Históricamente, señaló, estas organizaciones han intentado operar en la región con el objetivo de reducir costos de transporte del narcotráfico entre los países productores y los mercados internacionales de consumo.