Un brutal feminicidio conmocionó al país tras confirmarse la muerte de una mujer de 30 años, madre de cuatro hijos, quien fue atacada con más de 30 puñaladas y un golpe en la cabeza propinados por su concubino. El agresor, que huyó tras cometer el crimen, fue capturado posteriormente en el departamento de Santa Cruz.
De acuerdo con el informe policial, el hecho ocurrió la madrugada del martes, cuando la pareja participaba en una fiesta de Ch’utillos en la mina San Bartolomé, en Kalamarca (Potosí). Durante la celebración, el hombre, bajo los efectos del alcohol, se abalanzó contra su pareja y la atacó con un cuchillo en reiteradas ocasiones, causándole la muerte de manera violenta.
La víctima no solo sufrió múltiples heridas punzocortantes, sino que también presentaba signos de un fuerte golpe en el rostro, que le provocó la exposición del globo ocular y severa desfiguración. Estos detalles refuerzan la hipótesis de que el agresor utilizó un objeto contundente además del arma blanca.
El cuerpo de la mujer fue hallado recién alrededor de las 16:00 del martes, por sus familiares, quienes de inmediato alertaron a la Policía sobre el macabro descubrimiento.
Tras el crimen, el concubino huyó, por lo que la Policía desplegó operativos de rastrillaje en Potosí y coordinó acciones con efectivos de Uyuni, Chuquisaca y Santa Cruz. Finalmente, el sujeto fue ubicado y aprehendido en Santa Cruz, donde fue puesto a disposición de las autoridades competentes.
La víctima deja en la orfandad a cuatro hijos: tres que residen en Santa Cruz y un adolescente de 15 años que la acompañaba en el lugar de trabajo. Se conoció que el agresor no tenía descendencia con la mujer.