Este jueves, la justicia determinó 180 días de detención preventiva en la cárcel de Palmasola para Olimpia S. R., una mujer boliviana con antecedentes por legitimación de ganancias ilícitas, y para Clodoaldo Figueroa Saume, alias “Tío Vago”, considerado uno de los capos del narcotráfico más buscados del Perú. Ambos fueron vinculados al secuestro del empresario cruceño Erick Roberto Baeza Achá, ocurrido el 29 de julio en el barrio Las Palmas de Santa Cruz.
En la misma audiencia también fue cautelado un piloto de aviación de 22 años, quien recibió detención domiciliaria, arraigo y el pago de una fianza de 30.000 bolivianos.
La fiscal a cargo de las investigaciones, Delmy Guzmán, imputó a los tres por el delito de secuestro, aunque solo dos de ellos fueron enviados a prisión al ser declarados probables autores materiales del rapto.
De acuerdo con la denuncia inicial presentada por Reny Pablo D. L., hijastro de la víctima, un grupo armado interceptó y secuestró a Erick Baeza el pasado 29 de julio. Sin embargo, las pesquisas revelaron posibles nexos del denunciante con los captores, lo que llevó a que también se lo incluya en la investigación.
El ministro de Gobierno, Roberto Ríos, informó que tanto el hijastro como sus abogados, los hermanos Carlos Henry G. y Óscar Erwin G., desaparecieron después de interponer la denuncia y nunca se presentaron a declarar ante la Fiscalía.
La Policía estableció que la vagoneta utilizada en el secuestro, con placa 5996-FND, estaba registrada a nombre de Olimpia S. R., quien ya tenía antecedentes por legitimación de ganancias ilícitas y estafa.
Tras intensos operativos, la FELCC y la Fiscalía allanaron siete inmuebles vinculados a la mujer. En uno de ellos se encontró al peruano “Tío Vago” y al piloto boliviano.
Clodoaldo Figueroa Saume es considerado un “pez gordo” del narcotráfico en Perú. Según Inteligencia, integraba una red dedicada a trasladar cocaína desde la selva peruana hasta Bolivia, donde la droga era procesada en laboratorios clandestinos y posteriormente enviada a Argentina, Brasil, Chile y Paraguay.
Figueroa ya había sido detenido en Bolivia en 2019, utilizando la misma identidad falsa de Rafael Cossio Limachi. En ese entonces, el exministro de Gobierno Carlos Romero lo calificó como un “pez gordo del narcotráfico”.
Además, informes preliminares lo relacionan con el grupo subversivo Sendero Luminoso, lo que eleva el nivel de riesgo que representa su organización.
Durante el cautiverio de Baeza, los plagiadores exigieron inicialmente un rescate de 2 millones de dólares, aunque posteriormente habrían reducido la cifra ante la falta de respuesta de la familia.
La Policía y la Fiscalía investigan si las llamadas extorsivas y los movimientos financieros registrados durante el secuestro están conectados con otras redes criminales transnacionales.
Las autoridades informaron que en las próximas horas se dará un informe oficial más amplio sobre los nexos de los tres capturados con otros delitos cometidos en Santa Cruz y su posible relación con el crimen organizado internacional.