El diálogo entre la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra, los representantes del transporte urbano y otros sectores involucrados ingresó en un cuarto intermedio, en medio de un escenario marcado por la preocupación ante la posible modificación de la tarifa del pasaje en micro. Los choferes plantean un incremento que llevaría el costo del transporte de Bs 2,30 a Bs 5, argumentando que la medida responde al alza sostenida de los precios de los combustibles, lo que ha impactado directamente en sus costos operativos.
Frente a esta situación, el alcalde cruceño, Jhonny Fernández, advirtió que un aumento de esa magnitud no está contemplado dentro del marco de la normativa vigente, por lo que su aplicación podría derivar en sanciones. La autoridad municipal remarcó que la prioridad es evitar medidas unilaterales y confrontaciones en las calles, apostando por la instalación de mesas de diálogo que permitan encontrar soluciones consensuadas. En ese sentido, pidió al sector del transporte poner en pausa cualquier intento de incremento del pasaje mientras continúan las conversaciones.
Fernández explicó que la emergencia actual es resultado de la combinación de dos factores clave: el aumento de los costos de operación del transporte y el fuerte impacto que un alza del pasaje tendría sobre la economía familiar. Señaló que la propuesta surge a raíz del reciente ajuste en los precios de varios hidrocarburos, entre ellos la gasolina Especial, que pasó de Bs 3,79 a Bs 6,96, y el diésel, cuyo precio se elevó de Bs 3,74 a Bs 9,80, incrementos que afectan a distintos sectores productivos y de servicios.
Desde el sector del transporte, el dirigente Ronald García reconoció que los costos operativos se han elevado considerablemente debido al encarecimiento del combustible y sostuvo que los transportistas actualmente trabajan a pérdida. No obstante, aclaró que no fue su sector el que propuso directamente una tarifa de Bs 5, aunque advirtió que los choferes evalúan paralizar actividades hasta lograr la abrogación del decreto que establece el incremento en los precios de los carburantes.
El debate también se amplía hacia la necesidad de proteger la canasta familiar y mantener la estabilidad de los precios en los mercados locales. En ese marco, el alcalde Fernández enfatizó que, además de atender la problemática del transporte, el municipio busca evitar que productos de primera necesidad sufran incrementos injustificados que terminen afectando a las familias cruceñas. Aseguró que este punto será una prioridad en las próximas reuniones.
Finalmente, la autoridad municipal confirmó que el diálogo permanece en cuarto intermedio y que la convocatoria para retomar las conversaciones podría darse en cualquier momento, tomando en cuenta que ya se recibieron llamadas de dos ministros de Estado, quienes manifestaron su intención de trasladarse a Santa Cruz para participar en el proceso de diálogo y buscar una salida concertada al conflicto.







