Cinco policías fueron aprehendidos en Pisiga, frontera con Chile, tras ser acusados de exigir dinero a comerciantes para permitir el ingreso de mercadería ilegal a Bolivia. La denuncia de las víctimas señala que los montos oscilaban entre $us 10.000 y $us 20.000.
El inspector general de la Policía, Gunther Agudo, informó que los hechos se habrían producido durante operativos realizados el lunes y martes de la semana pasada. “Habrían intervenido a estas personas civiles y les habrían exigido dinero, un monto de 10 mil y 20 mil dólares”, precisó Agudo.
Los uniformados, un suboficial y cuatro tenientes, fueron trasladados a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Oruro, en coordinación con el Ministerio Público, que inició la investigación por el delito de cohecho. La institución no descarta que los implicados puedan ser dados de baja de la Policía.
El Ministerio Público realiza peritajes a los teléfonos celulares de los aprehendidos para determinar desde cuándo se habrían cometido estos hechos y si hay otras víctimas involucradas.
El caso ha generado preocupación por la corrupción en puntos fronterizos sensibles y ha reforzado los controles internos para evitar que uniformados involucrados en ilícitos interfieran con el ingreso legal de mercadería al país.







