El presidente Rodrigo Paz anunció este lunes 2 de febrero el inicio oficial de las operaciones del servicio de internet satelital de Starlink en Bolivia, en alianza con la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel). Este hito marca un avance significativo en el proceso de ampliación de la conectividad digital, especialmente en las regiones más alejadas y de difícil acceso del territorio nacional.
A través de sus redes sociales, el mandatario destacó que Starlink se convierte en la primera empresa de internet satelital en operar formalmente en todo el país bajo un esquema de cooperación con una empresa estratégica del Estado. “Starlink es la primera empresa que inicia operaciones en todo el país de la mano de nuestra empresa estratégica Entel. A partir de hoy, en el marco de la apertura de mercado, el internet satelital llega a nuestras escuelas rurales, centros de salud y hogares en las zonas más alejadas”, afirmó Paz.
La llegada de este servicio representa una alternativa clave para reducir la brecha digital, permitiendo el acceso a internet de alta velocidad en comunidades rurales, áreas fronterizas y regiones donde la infraestructura tradicional de telecomunicaciones no ha logrado consolidarse. Autoridades del Gobierno resaltaron que esta tecnología tendrá un impacto directo en la educación, la atención médica, el desarrollo productivo y la inclusión digital.
El anuncio se produce luego de que, en diciembre pasado, el presidente promulgara un decreto supremo que autoriza las operaciones de Starlink y de otras empresas tecnológicas internacionales en Bolivia. Esta normativa abrió el mercado a nuevos proveedores de servicios digitales, con el objetivo de fomentar la competencia, mejorar la calidad del servicio y ampliar la cobertura a nivel nacional.
Starlink es un sistema de internet satelital desarrollado por SpaceX, empresa aeroespacial propiedad del empresario Elon Musk. De acuerdo con el sitio especializado EcoFlow, el proyecto tiene como finalidad desplegar miles de satélites en órbita baja para llevar conexión a internet a prácticamente cualquier punto del planeta, incluyendo zonas rurales, desiertos, regiones selváticas como el Amazonas, alta mar y otros lugares remotos donde el acceso a la red ha sido históricamente limitado.







