La mañana de este domingo, efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), en coordinación con el viceministro de Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, ejecutaron un amplio operativo antidrogas en la zona de Villa Tunari, en el trópico de Cochabamba, que permitió la intervención y destrucción de una pista clandestina, dos megalaboratorios de cristalización de clorhidrato de cocaína y nueve fábricas móviles dedicadas a la elaboración de pasta base.
Las autoridades se trasladaron en helicóptero hasta el municipio de Chimoré, desde donde se desplegó la intervención en una zona boscosa de difícil acceso, próxima a la comunidad Mercedes de Lojojota. En ese sector se halló el primer laboratorio clandestino, el cual contaba con infraestructura adecuada para la producción de pasta de cocaína, además de dormitorios y áreas de alimentación que permitían a los operadores permanecer varios días en el lugar sin necesidad de salir de la zona.
De acuerdo con el reporte policial, esta fábrica tenía una capacidad de producción aproximada de 200 kilos de droga por día. Ante la magnitud de la infraestructura y el riesgo de que vuelva a ser utilizada, el laboratorio fue incinerado en el lugar por efectivos de la Felcn.
La segunda intervención se realizó a unos 30 minutos de distancia del primer punto. Para llegar a esta fábrica, los uniformados tuvieron que cruzar un río en lancha y posteriormente continuar con una caminata por una senda improvisada en medio de la vegetación. Este segundo complejo clandestino presentaba una estructura aún más sofisticada, con múltiples ambientes destinados al procesamiento, secado, prensado y almacenamiento de la droga.
Asimismo, el lugar contaba con generadores eléctricos, una logística diseñada para operar de manera continua y tres máquinas de destilación de clorhidrato de cocaína conocidas como “los muertos”. Cada una de estas máquinas está valuada en aproximadamente 10.000 dólares. Para garantizar su inutilización total, los efectivos procedieron a destruirlas mediante disparos con armas de fuego.
Según el informe policial, esta segunda fábrica tenía una capacidad de producción estimada en alrededor de 400 kilos de droga por día, lo que evidencia la magnitud de las operaciones ilegales que se desarrollaban en la zona.
Tras el operativo, el viceministro de Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, destacó la acción del Estado y señaló que “hoy el Estado boliviano ha demostrado presencia y capacidad operativa en territorio del narcotráfico”. Asimismo, aseguró que este tipo de operativos continuará de manera sostenida con el objetivo de desarticular las redes criminales vinculadas al narcotráfico en el país.







