El municipio de Cotoca se encuentra conmocionado tras el reporte de un trágico suceso que ha movilizado a las autoridades judiciales y policiales. La Fiscalía Departamental de Santa Cruz ha iniciado una investigación de oficio bajo la tipificación de infanticidio, luego de que un menor de apenas un año y medio de edad fuera ingresado sin signos vitales a un centro hospitalario de la zona.
El fiscal Departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, informó de manera oficial que, ante la gravedad de los indicios recolectados de forma preliminar, se ha procedido con la aprehensión de los progenitores de la víctima. Tanto el padre como la madre se encuentran bajo custodia policial mientras se esclarece el grado de responsabilidad de cada uno en el deceso del infante.
Los hechos comenzaron a registrarse el pasado viernes 6 de marzo de 2026. Alrededor de las 13:45 horas, el personal de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Cotoca recibió una alerta del médico de turno del Centro de Salud El Carmen. El reporte sanitario indicaba el ingreso de un menor de edad trasladado por sus propios familiares, quien lamentablemente ya no presentaba signos vitales al momento de su evaluación.
De acuerdo con las declaraciones iniciales recogidas por el fiscal del caso, Nadir Zambrana Moreno, la madre del niño relató que ella se había ausentado del hogar para realizar compras en el mercado local. Según su testimonio, el menor quedó bajo la supervisión directa del padre. Al retornar, la familia sostuvo la versión de que el niño había sufrido una caída accidental de la cama, impacto que supuestamente le habría provocado la pérdida de conocimiento inmediata.
Sin embargo, las contradicciones y la severidad de las lesiones despertaron las sospechas del equipo médico y los investigadores, quienes activaron los protocolos correspondientes para casos de muerte violenta infantil.
La esperanza de una causa accidental se desvaneció tras la intervención del Instituto de Investigaciones Forenses. La autopsia de ley reveló un cuadro clínico devastador que no coincide plenamente con un accidente doméstico común. Los resultados determinaron que el niño falleció a causa de:
- Traumatismo craneoencefálico severo.
- Lesión de centros nerviosos superiores.
- Hematomas subdural y aracnoideo.
Estas lesiones craneales profundas sugieren un impacto de gran magnitud, lo que ha llevado al Ministerio Público a intensificar las diligencias para determinar si el menor fue víctima de violencia física previa a su fallecimiento.
Actualmente, los padres permanecen a la espera de su audiencia de medidas cautelares. La Fiscalía continúa acumulando testimonios y peritajes técnicos para sustentar la imputación por infanticidio, un delito que en la legislación boliviana conlleva la pena máxima. La comunidad de Cotoca y defensores de los derechos de la niñez exigen justicia ante este desgarrador evento que vuelve a poner en el foco la vulnerabilidad de los más pequeños en el entorno familiar.







