Se perfilan cambios estructurales en uno de los sectores más importantes para la economía boliviana: los hidrocarburos. El presidente Rodrigo Paz Pereira anunció este martes que su gobierno impulsará una nueva Ley de Hidrocarburos, con el objetivo de atraer inversiones, reactivar la producción y fortalecer el desarrollo económico desde las regiones.
Durante una declaración pública realizada en el exterior del país, el mandatario explicó que la nueva normativa representará un “cambio de fondo” en la política energética nacional. En ese marco, aseguró que la propuesta será presentada como un acuerdo amplio entre los bolivianos, buscando generar consenso en torno a un sector estratégico.
“Va a haber una nueva Ley de Hidrocarburos y la vamos a presentar a Bolivia para que sea un acuerdo entre los bolivianos. Esa ley no va a beneficiar al Estado, esa ley va a beneficiar a la capacidad de desarrollo de los bolivianos y en sus regiones”, afirmó el jefe de Estado.
Paz enfatizó que el proyecto apunta a consolidar un modelo económico con mayor protagonismo regional, en el que el crecimiento productivo y la generación de oportunidades se impulsen desde los territorios, y no únicamente desde el nivel central.
Asimismo, adelantó que la propuesta incluirá un esquema “50-50”, que será transversal en la estrategia de desarrollo de sectores clave como hidrocarburos y minería. Este modelo también podría extenderse a otras normativas vinculadas a la actividad productiva, en un intento por redistribuir de manera más equitativa los beneficios económicos.
El anuncio se da en un contexto complejo para el sector hidrocarburífero boliviano, que en los últimos años ha mostrado signos de estancamiento. Entre los principales factores se encuentran la caída sostenida en la producción de gas natural, la ausencia de nuevos descubrimientos de gran magnitud y la reducción de inversiones en exploración durante la última década.
Las cifras oficiales reflejan con claridad esta tendencia. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), las exportaciones de gas natural descendieron de 1.614,7 millones de dólares en 2024 a 1.076,8 millones en 2025. Esto representa una caída de 537,9 millones de dólares, equivalente a aproximadamente un 33% en tan solo un año.
La disminución tanto en los volúmenes exportados como en los ingresos ha encendido alertas sobre la sostenibilidad de una de las principales fuentes de divisas del país. Esta situación se agrava tras la pérdida de mercados clave como Argentina y la reducción de los envíos hacia Brasil.
En este escenario, el presidente señaló que la nueva política energética buscará establecer reglas claras que incentiven la inversión privada, con el fin de reactivar las actividades de exploración y producción. El objetivo final, según explicó, es dinamizar la economía nacional y promover un desarrollo más equilibrado, con mayor participación de las regiones en los beneficios generados por los recursos naturales.







