El abogado penalista Cristhian Sánchez expresó serias observaciones respecto al procedimiento realizado por la Policía y la Fiscalía durante la apertura de las cajas de seguridad incautadas en operativos ejecutados en inmuebles vinculados al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
Según el jurista, el protocolo aplicado en este caso no habría cumplido con los estándares técnicos ni legales que exigen este tipo de actuaciones, especialmente tratándose de evidencias clave dentro de una investigación de alto perfil. “No se ha actuado con la rigurosidad que corresponde. Estamos frente a una evidencia que ya está contaminada”, afirmó Sánchez, poniendo en duda la validez del procedimiento.
El abogado explicó que la apertura de cajas de seguridad —independientemente de su tamaño, calidad o complejidad— suele requerir un proceso minucioso y prolongado, que incluso puede tomar varias horas o días. En ese sentido, consideró llamativo que las autoridades hayan logrado abrirlas en el transcurso de una sola mañana, algo que, según dijo, tanto la Fiscalía como la Policía saben por experiencia que no es habitual.
Desde su perspectiva, el acto realizado carece de credibilidad y podría haber sido una puesta en escena. “Ha sido un acto artificial que enmascara una verdad ya conocida: que las cajas fuertes estaban vacías desde hace varios días”, sostuvo el penalista.
Asimismo, Sánchez indicó que antes de proceder a la apertura física de las cajas, se pudo haber recurrido a métodos tecnológicos como escáneres de seguridad, los cuales permiten verificar su contenido sin alterar la evidencia. Estos dispositivos habrían permitido detectar la presencia de metales, dinero u otros objetos, incluso aquellos que pudieran representar algún tipo de riesgo.
El experto también manifestó su extrañeza por el hecho de que en un lugar donde presuntamente se resguardaban objetos de alto valor no se haya encontrado absolutamente nada relevante. “Llama poderosamente la atención que no exista ningún contenido de valor en su interior”, cuestionó.
A esto añadió que la persona encargada de abrir las cajas aparentemente tenía conocimiento de las claves o del mecanismo de acceso, lo que facilitaría el procedimiento y abriría nuevas interrogantes sobre la cadena de custodia de estas evidencias.
Durante la mañana, las autoridades procedieron a la apertura de dos cajas de seguridad atribuidas a Marset, a 10 días de su captura. Sin embargo, el resultado fue sorpresivo: no se hallaron objetos de valor en su interior, encontrándose únicamente algunos tornillos en una de ellas, lo que ha generado aún más dudas en torno al manejo del caso y la posible manipulación previa de las evidencias.







