Antes del mediodía de este martes, la delegación del Gobierno y los dirigentes del transporte de Oruro determinaron declarar un cuarto intermedio en el diálogo por la problemática de la gasolina, con el objetivo de realizar una inspección directa a las instalaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). El recorrido incluyó la verificación de los tanques de almacenamiento de combustible, en busca de constatar la disponibilidad y condiciones del suministro.
Esta medida se desarrolla en un contexto de conflicto marcado por el paro indefinido y el bloqueo de carreteras que el sector del transporte inició el lunes, una protesta que ha provocado el aislamiento de los departamentos de La Paz y Oruro del resto del país, afectando la circulación vehicular y el transporte interdepartamental.
Los transportistas demandan soluciones estructurales a los problemas ocasionados por la gasolina desestabilizada, además de exigir el abastecimiento total —al 100%— de gasolina especial en la región. Asimismo, rechazan la distribución de gasolina especial plus, insistiendo en que se garantice de manera inmediata la provisión del combustible que habitualmente utilizan.
A estas medidas de presión se han sumado distintos sectores. Hasta las instalaciones de YPFB llegaron motociclistas que realizan servicios de entrega y trabajadores mineros, quienes expresaron su respaldo a las protestas. En esa línea, representantes de los mineros de Huanuni y del sector “delivery” advirtieron que intensificarán las medidas, incluyendo su incorporación a los puntos de bloqueo e incluso la posibilidad de movilizarse en una marcha hacia la ciudad de La Paz, sede del Gobierno.
En la capital orureña, la jornada amaneció con calles y rutas troncales ocupadas por vehículos del transporte público estacionados, reflejando el impacto de la medida de presión en la actividad cotidiana.
Entre las principales demandas del sector también se encuentran el resarcimiento económico total por los daños ocasionados por el uso de gasolina en mal estado, así como la reparación de carreteras afectadas.
En respuesta al conflicto, el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, junto a otras autoridades, se trasladó a Oruro para continuar con las negociaciones. La comisión gubernamental mantiene la expectativa de alcanzar un acuerdo con los transportistas en las próximas horas.
Mientras tanto, los bloqueos continúan generando un fuerte impacto en la conectividad nacional, manteniendo a La Paz y Oruro prácticamente aislados del resto del país.







