La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) aprobó una importante modificación al Reglamento de Tasas de Interés, Comisiones y Tarifas, con el objetivo de fortalecer el control sobre los cobros que realizan las entidades financieras y brindar mayor protección a los usuarios frente a posibles cargos excesivos.
La medida fue oficializada mediante la Resolución ASFI/299/2026 y forma parte de un proceso de adecuación del sistema financiero boliviano a las nuevas condiciones del mercado cambiario, en coordinación con los lineamientos establecidos por el Banco Central de Bolivia (BCB).
Uno de los cambios más relevantes introducidos por la normativa es la implementación de un tipo de cambio único para todas las transacciones con tarjetas en el exterior. A partir de ahora, estas operaciones deberán regirse exclusivamente por el tipo de cambio referencial de venta del dólar que publica diariamente el BCB. Con esta disposición, la ASFI busca evitar distorsiones en los cobros y brindar mayor transparencia, especialmente en un contexto marcado por el ajuste cambiario que atraviesa el país tras años de escasez de divisas.
En los últimos meses, el tipo de cambio referencial ha mostrado ligeras variaciones respecto al histórico tipo oficial, reflejando una mayor flexibilidad en el mercado y un proceso gradual de adaptación del sistema financiero.
La normativa también establece nuevas reglas para las transferencias y giros internacionales, introduciendo bandas tarifarias que buscan transparentar los costos y evitar cobros arbitrarios por parte de las entidades financieras. De acuerdo con estas disposiciones, los giros de hasta 1.000 dólares implicarán únicamente el pago del costo del corresponsal internacional. Para montos superiores, se aplicarán comisiones que oscilarán entre el 5% y el 10%.
Asimismo, las transferencias en otras monedas por encima de los 1.000 dólares podrán tener comisiones de hasta el 20%, mientras que en el caso de pagos relacionados con servicios de salud y educación realizados en efectivo, se fijó una comisión máxima del 3%.
Estas medidas surgen en un escenario en el que las transferencias internacionales se han vuelto más complejas y costosas debido a la menor disponibilidad de dólares y a un mayor control dentro del sistema financiero nacional.
Pese a estos ajustes, la ASFI ratificó que los servicios financieros básicos continuarán siendo gratuitos, en cumplimiento de la Ley N° 393 de Servicios Financieros y en línea con la política de inclusión financiera. Entre estos servicios se encuentran la emisión inicial y renovación de tarjetas de débito, la provisión de dispositivos de seguridad digital (tokens), el bloqueo de tarjetas y el acceso a extractos electrónicos.
Para la entidad reguladora, este aspecto resulta fundamental, considerando que el acceso a servicios bancarios ha crecido en los últimos años, aunque aún persisten brechas importantes en áreas rurales y sectores de menores ingresos.
En cuanto a la fiscalización, la ASFI informó que todas las Entidades de Intermediación Financiera (EIF) ya fueron notificadas para el cumplimiento inmediato de la nueva normativa. El incumplimiento de los límites establecidos o la falta de transparencia en la información brindada a los clientes será sancionado conforme a la regulación vigente.
Con estas medidas, la ASFI busca fortalecer la confianza en el sistema financiero boliviano en un momento en el que el uso de tarjetas y las transferencias internacionales vuelven a dinamizarse tras un periodo de restricciones.
Este ajuste normativo se produce en paralelo a la reciente flexibilización del uso de tarjetas en el exterior y la adopción de un tipo de cambio referencial, decisiones que reflejan un proceso de apertura gradual del sistema financiero. Analistas coinciden en que estas acciones buscan equilibrar la ampliación de servicios financieros con la necesidad de preservar las reservas internacionales y evitar mayores presiones sobre el dólar.







