Bolivia se mantuvo, durante el año 2025, entre los países con mayor percepción de corrupción en Sudamérica, registrando una de las puntuaciones más bajas en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) publicado por Transparency International, el principal referente mundial en este tipo de mediciones.
De acuerdo con el informe internacional, Bolivia obtuvo una calificación de 28 puntos sobre 100 en este índice, cifra idéntica a la registrada en 2024, lo que evidencia la persistencia de una percepción elevada de corrupción en el sector público. Esta puntuación se sitúa por debajo del promedio global, que en 2025 fue de 42 puntos, indicando que el país enfrenta desafíos significativos en términos de transparencia y gobernanza.
A nivel mundial, Bolivia descendió posiciones en el ranking en comparación con el año anterior: pasó del puesto 133 al 136 entre los 182 países evaluados por el IPC, un retroceso que se explica en parte por el mejor desempeño de otras naciones. En los últimos cinco años, el país se ha movido dentro de la franja de colocaciones entre el puesto 124 y el 136, lo que refleja una tendencia de estancamiento en la lucha contra la corrupción.
En el contexto sudamericano, Bolivia se ubicó como el tercer país con mayor percepción de corrupción, solo por detrás de Venezuela y Paraguay, reafirmando una posición negativa en la región. En tanto, otros países como Nicaragua y Haití también obtuvieron puntuaciones bajas, con 14 y 16 puntos respectivamente, mientras que Venezuela se situó con apenas 10 puntos, consolidándose como uno de los países con peor percepción de corrupción en la región.
En contraste, naciones con mejores indicadores de percepción de transparencia lograron puntuaciones significativamente más altas. Por ejemplo, Uruguay alcanzó 73 puntos sobre 100, ratificando su condición como una de las democracias “más sólidas” de América Latina. A escala mundial, Dinamarca se posicionó como el país con menor percepción de corrupción, con una puntuación de 89 puntos sobre 100, mientras que Sudán quedó en el extremo opuesto, con apenas 9 puntos.
El Índice de Percepción de la Corrupción es considerado el principal indicador global sobre la percepción de la corrupción en el sector público y clasifica a los países en una escala de 0 a 100 puntos, en la que 0 representa un nivel extremadamente alto de corrupción percibida y 100 un nivel muy bajo.







