La Policía identificó este miércoles al ciudadano brasileño que fue ejecutado a tiros en plena vía pública en el municipio de Santa Ana del Yacuma, un hecho violento que actualmente es investigado bajo las hipótesis de ajuste de cuentas y disputas entre organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico.
La víctima fue identificada como Felipe Edvaldo Meneses Iglesias, de nacionalidad brasileña, quien poseía un amplio historial criminal tanto en Bolivia como en Brasil. De acuerdo con los informes policiales, el extranjero utilizaba identidades falsas en territorio boliviano, entre ellas Luis Xavier Da Rocha y Carlos Fogaza, con el objetivo de evadir controles y ocultar sus antecedentes.
Las autoridades confirmaron además que Meneses Iglesias se encontraba prófugo desde el 10 de junio de 2025, fecha en la que logró escapar del penal de máxima seguridad de Penal de Chonchocoro.
El comandante departamental de la Policía del Beni, Iván Bernal, informó que el asesinato ocurrió cerca de la Plaza Triangular de Santa Ana del Yacuma, cuando la víctima circulaba a bordo de una motocicleta.
Según las investigaciones preliminares, varios sujetos armados que se movilizaban en una camioneta negra interceptaron al brasileño. Posteriormente, uno de los atacantes descendió del vehículo y abrió fuego directamente contra él, provocándole la muerte instantánea en plena calle.
Testigos del hecho señalaron que, tras ejecutar al extranjero, los agresores incluso tomaron fotografías del cuerpo antes de darse a la fuga con rumbo desconocido.
“Por el momento se manejan dos hipótesis. La primera sería un ajuste de cuentas y la otra, lamentablemente, la pugna de poder entre algunas asociaciones delictuosas”, declaró el coronel Bernal al referirse a las posibles causas del crimen.
Las investigaciones revelaron que Felipe Edvaldo Meneses Iglesias contaba con antecedentes penales de alta gravedad en Brasil, incluyendo homicidios y asociación criminal. Asimismo, la Policía boliviana confirmó que el extranjero estaba vinculado a redes de narcotráfico y organizaciones criminales que operan en Sudamérica.
De acuerdo con reportes policiales y antecedentes judiciales, Meneses Iglesias era identificado como integrante del Primer Comando de la Capital, más conocido como PCC, considerada una de las organizaciones criminales más peligrosas y poderosas de Brasil, con operaciones extendidas a varios países de la región.
El historial delictivo del brasileño también estaba marcado por reiteradas fugas de cárceles bolivianas. La primera ocurrió tras su detención el 22 de marzo de 2022 en la cárcel de Palmasola, donde permanecía recluido por el asesinato del agricultor Wilson Ledezma, crimen ocurrido en el municipio cruceño de Minero.
Posteriormente, el 14 de junio de ese mismo año, Meneses Iglesias escapó del recinto penitenciario junto a otro ciudadano brasileño. Sin embargo, ambos fueron recapturados un día después durante un operativo policial realizado en un departamento ubicado en la calle México, en inmediaciones de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, donde incluso se registró un intercambio de disparos con efectivos policiales.
Debido a ese antecedente, el brasileño fue trasladado vía aérea al penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en La Paz. No obstante, volvió a escapar el 31 de enero de 2023 durante una salida médica al Hospital de Clínicas.
En esa oportunidad, el operativo de fuga derivó en un violento enfrentamiento armado en el que murió el sargento de la Policía Domingo Chávez, mientras que otro uniformado resultó herido por impactos de bala.
La tercera y última fuga se registró el 10 de junio de 2025, nuevamente desde el penal de Chonchocoro. En aquella ocasión, Meneses Iglesias escapó junto al ciudadano chileno Víctor Lincoyan Ramírez Valenzuela, quien estaba detenido por robo.
Hasta la fecha, la Policía no logró establecer con precisión cómo ambos internos consiguieron huir del penal, pese a que existían informes previos que advertían sobre un posible plan de fuga. Según se conoció, ambos reclusos permanecían en celdas de aislamiento y bajo vigilancia permanente debido a su alta peligrosidad.
A raíz de esa evasión, varios efectivos policiales fueron investigados por presunto favorecimiento a la fuga y negligencia en el control penitenciario.
Actualmente, las autoridades no descartan que el asesinato de Meneses Iglesias esté directamente relacionado con disputas internas entre organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico o con un ajuste de cuentas dentro de estructuras delictivas que operan en la región amazónica.
Efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen y unidades de inteligencia permanecen desplegados en Santa Ana del Yacuma realizando operativos y recolectando información para identificar a los autores materiales e intelectuales del crimen.
“Considero que en las próximas horas se tendrán mayores elementos de convicción para establecer cómo ocurrió este hecho y quiénes son los autores”, concluyó el coronel Iván Bernal.







