El segundo encuentro impulsado para acercar posiciones entre el Gobierno y los sectores movilizados en Bolivia se desarrolló este jueves durante casi dos horas, en medio de la creciente tensión social y los bloqueos que persisten en diferentes regiones del país. Sin embargo, la reunión estuvo marcada por la ausencia de algunos de los principales dirigentes que lideran las protestas.
Entre los ausentes estuvieron Mario Argollo, dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), y Vicente Salazar, representante de la Federación Túpac Katari, quienes no participaron del encuentro debido a las órdenes de aprehensión que pesan en contra de varios líderes de organizaciones sociales movilizadas.
Ante esta situación, los participantes de la denominada “comisión de diálogo” solicitaron al Gobierno realizar gestiones ante el Ministerio Público para dejar sin efecto los mandamientos de aprehensión y permitir así la presencia de todos los actores involucrados en futuras negociaciones.
“Solicitamos al Gobierno hacer las gestiones ante el Ministerio Público para que se levanten mandamientos de aprehensión contra dirigentes de la COB, de la Federación Túpac Katari, Bartolinas y otras organizaciones, a fin de tener la participación y tener un diálogo”, señala una de las conclusiones leídas públicamente por el vicepresidente Edmand Lara al finalizar la reunión.
Otro de los pedidos planteados durante el encuentro fue establecer una pausa humanitaria en los bloqueos instalados en distintas carreteras del país, con el objetivo de permitir el libre tránsito de camiones cargados con alimentos, medicamentos, combustibles y otros productos esenciales para la población.
“También se ha pedido una pausa humanitaria. Si somos convocados en horas de la noche o de madrugada, lo haremos”, manifestó la senadora de Súmate, Claudia Mallón, quien participó del encuentro junto a otras autoridades y representantes de sectores sociales.
Pese a la ausencia de los dirigentes que encabezan las movilizaciones, la reunión contó con la participación del ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, representantes de Derechos Humanos, delegados de la Defensoría del Pueblo, legisladores y algunos sectores sociales que buscan impulsar una salida negociada al conflicto.
El encuentro fue instalado por la Conferencia Episcopal de Bolivia, institución que nuevamente asumió el rol de mediadora en esta segunda reunión de la comisión de diálogo, convocada con el objetivo de generar acercamientos entre el Gobierno y los sectores movilizados que mantienen protestas y bloqueos desde hace varias semanas.
Mientras continúan las conversaciones, el Gobierno aseguró previamente que, para facilitar el diálogo, no ejecutaría las órdenes de aprehensión contra algunos líderes de las protestas, aunque los sectores movilizados aún mantienen desconfianza y condicionan su participación a garantías formales.







