El arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, exhortó este domingo a los bolivianos a dejar de lado los regionalismos, el rechazo entre personas de distintos departamentos y las divisiones que, a su juicio, dificultan la convivencia y la búsqueda de soluciones a los problemas que atraviesa el país.
Durante la homilía dominical, la autoridad eclesiástica reflexionó sobre la importancia de vivir de acuerdo con los valores cristianos, señalando que una sociedad basada en el respeto, la aceptación y el amor al prójimo tendría una convivencia más armónica y estaría mejor preparada para enfrentar las dificultades.
“Si cumpliéramos realmente lo que el Señor quiere, qué diferente sería nuestra convivencia humana. No habría enemigos, no habría guerra, no habría eso de desconfiar uno del otro; dejaríamos a un lado los regionalismos, de pensar solamente en mi ciudad, y que personas de esta ciudad no valen o no sirven para otro lado, que los del otro lado tampoco sirven para acá. O sea, esas cosas solamente nosotros nos metemos en nuestra cabeza”, expresó Leigue durante su mensaje.
El arzobispo sostuvo que son las propias personas quienes, con sus actitudes y prejuicios, levantan barreras que terminan excluyendo a quienes provienen de otras regiones del país. En ese sentido, lamentó que todavía persistan expresiones de rechazo hacia ciudadanos que no pertenecen al mismo lugar de origen o residencia.
Afirmó que este tipo de comportamientos no contribuyen a construir una sociedad más justa ni favorecen el desarrollo nacional, sino que generan divisiones que terminan profundizando los conflictos.
“Ese no es un ambiente de una sociedad que quiere salir adelante, que quiere arreglar los problemas”, manifestó.
Leigue recordó que Bolivia atraviesa un momento complejo y consideró que la única manera de superar las dificultades es promoviendo la unidad, el respeto mutuo y el reconocimiento de la dignidad de todas las personas, independientemente de la región en la que hayan nacido o donde desarrollen sus actividades.
“Aquí en nuestro país decimos que queremos salir de este momento difícil que vivimos. Pero ¿cómo lo vamos a hacer? Respetándonos entre nosotros, aceptándonos entre nosotros, mirándonos como personas que queremos hacer el bien, estemos donde estemos”, afirmó.
Asimismo, cuestionó los discursos que desacreditan la capacidad de profesionales o ciudadanos únicamente por provenir de otro departamento, advirtiendo que este tipo de posturas solo incrementan la confrontación entre bolivianos.
“Si vienen de otro lado, no nos sirven, o no pueden hacer las cosas que nosotros quisiéramos; o que vayan de aquí a otro lado, que es lo mismo. Eso no nos ayuda, eso más bien profundiza el odio entre nosotros y eso no es lo que el Señor nos indica”, añadió.







