La Fiscalía informó este lunes sobre el hallazgo de 109 paquetes de cocaína que estaban cuidadosamente camuflados en las piezas de una excavadora hidráulica desarmada, la cual era transportada en el interior de un contenedor con destino final a Libia. El cargamento ilegal fue descubierto durante un operativo de control realizado en el recinto aduanero de Tambo Quemado, en el departamento de Oruro, antes de que la maquinaria continuara su recorrido hacia los puertos de Arica, en Chile.
De acuerdo con el reporte oficial del Ministerio Público, el peso preliminar de la droga supera los 123 kilogramos y fue detectado gracias a un trabajo conjunto entre la Fiscalía y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), en el marco de los controles destinados a evitar el tráfico internacional de sustancias controladas.
El fiscal a cargo del caso, identificado como Morales, informó que, tras el hallazgo, se inició la recolección de los primeros elementos de convicción y se dispusieron las actuaciones investigativas correspondientes para establecer quiénes están detrás del envío de la maquinaria contaminada con droga.
“En coordinación con el Ministerio Público y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), se colectaron los primeros elementos de convicción y se dispusieron las actuaciones investigativas”, señaló el fiscal, según un boletín institucional.
La investigación señala que efectivos policiales se trasladaron hasta el recinto aduanero de Tambo Quemado para inspeccionar un tractocamión que transportaba un contenedor con una excavadora hidráulica completamente desarmada, cuyo destino era el mercado internacional.
Durante el procedimiento, la maquinaria fue sometida a un escaneo de seguridad y posteriormente a una revisión física e intrusiva. Fue en ese momento cuando los investigadores detectaron la presencia de una sustancia blanquecina escondida en diferentes piezas del equipo pesado, lo que despertó las sospechas de los agentes antidroga.
Posteriormente, se realizaron las pruebas de campo correspondientes mediante el reactivo químico conocido como Narco Test, cuyo resultado confirmó que la sustancia encontrada correspondía a cocaína.
El hallazgo también fue respaldado por la intervención del can antidroga Brutus, que marcó positivamente la presencia de sustancias controladas en la maquinaria, reforzando los indicios obtenidos durante la inspección técnica.
Tras desmontar y revisar las piezas de la excavadora, los investigadores contabilizaron un total de 109 paquetes tipo ladrillo que contenían la droga, alcanzando un peso preliminar superior a los 123 kilogramos.
Según la documentación de transporte analizada por las autoridades, el contenedor tenía previsto salir de Bolivia con dirección a los puertos de Arica, en territorio chileno, desde donde posteriormente sería embarcado hacia Libia, país que figuraba como destino final de la carga.
La Fiscalía y la Felcn continúan desarrollando las investigaciones para identificar a los responsables del envío y determinar si existen organizaciones criminales nacionales o internacionales involucradas en el intento de exportación de la cocaína utilizando maquinaria pesada como método de ocultamiento.







