El coronel Adrián Javier Álvarez fue posesionado la tarde de este lunes como nuevo comandante general de la Policía Boliviana, en un acto encabezado por el presidente Rodrigo Paz, quien fue el encargado de tomar el juramento a la nueva autoridad policial.
Álvarez asumirá el mando de la institución de manera interina, luego de que se conociera durante la mañana de este lunes la renuncia del general Mirko Sokol al cargo de comandante general de la Policía. La salida de Sokol provocó cambios inmediatos en la estructura de la institución y llevó al Gobierno a designar a una nueva autoridad para asumir la conducción de la fuerza policial.
Durante el mismo acto, el presidente Paz también posesionó, de manera interina, a Roger Roca Saavedra como subcomandante general y jefe de Estado Mayor de la Policía Boliviana. Asimismo, Frank Williams Cabrera fue designado como inspector general de la institución, también con carácter interino.
La nueva conducción de la Policía queda así conformada por tres autoridades que asumirán temporalmente los principales cargos de la institución, en un momento marcado por el cambio de mando y la necesidad de garantizar la continuidad de las operaciones y funciones de seguridad pública.
Álvarez cuenta con experiencia dentro de la estructura policial. Antes de asumir como comandante general, se desempeñó como director nacional de Tecnologías y Telemática de la Policía Boliviana, además de haber ejercido como comandante policial de El Alto. Su trayectoria dentro de la institución fue considerada para su promoción a la máxima jefatura policial.
El cambio se produce después de una serie de modificaciones en la conducción de la Policía desde la llegada de Rodrigo Paz al Gobierno. Inicialmente, el cargo de comandante general estaba ocupado por el general Augusto Russo, quien permaneció al frente de la institución hasta el 28 de noviembre, cuando fue removido de sus funciones.
Tras la salida de Russo, Mirko Sokol asumió el mando de la Policía Boliviana. Sin embargo, su permanencia en el cargo llegó a su fin este lunes con la presentación de su renuncia, situación que derivó en una nueva reconfiguración de la estructura de mando.
Luego de confirmarse la dimisión de Sokol, el Gobierno determinó promover a Álvarez como máxima autoridad policial, bajo dependencia del Ministerio de Gobierno. La designación tiene carácter interino y se produce en medio de los ajustes que la administración de Paz viene realizando en diferentes áreas de la estructura estatal.







