La investigación sobre la muerte del dirigente chapareño Jhonny Cruz dio un giro inesperado luego de que el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, rectificara la versión inicial de que el hecho ocurrió en “defensa propia”. Según el informe forense recibido por las autoridades, Cruz fue abatido con un disparo en la espalda, lo que desvirtúa la justificación esgrimida por los policías involucrados en el caso. Como resultado de estas nuevas evidencias, la Fiscalía y la Policía determinaron la aprehensión de tres efectivos policiales presuntamente responsables del hecho.
El anuncio fue realizado por Del Castillo a través de un mensaje en redes sociales:
“Se informa a la población que debido a las múltiples contradicciones que se presentaron en la investigación del caso de la muerte del señor J.C. en el Trópico de Cochabamba, se procedió a la aprehensión de tres efectivos policiales: Delin L.B., Ovidio A.M. y José L.M.”
Momentos antes, el ministro ya había adelantado que se tomarían decisiones sobre el caso en función de los hallazgos de la investigación.
De acuerdo con el informe pericial, el dirigente recibió un impacto de bala por la espalda, lo que contradice la versión de que el disparo se realizó en legítima defensa. En una conferencia de prensa, Del Castillo enfatizó:
«Disparar a una persona por la espalda hace entrever que no se han utilizado las normas ni los procedimientos vigentes al interior de la Policía.»
El caso comenzó a tomar notoriedad pública el pasado 26 de marzo, cuando circuló un video en el que se observaba a un individuo armado amenazando desde un vehículo sin placas antes de huir de la escena. Posteriormente, se difundieron imágenes de una persona tendida en la vía, junto con versiones que apuntaban a un posible «ajuste de cuentas».
El 30 de marzo, el expresidente Evo Morales convocó a una conferencia de prensa en la que denunció que la víctima era el dirigente de juventudes Jhonny Cruz y acusó a la Policía de estar detrás del crimen.
Frente a estas declaraciones, el viceministro de Gobierno, Jhonny Aguilera, respondió mediante el canal estatal, afirmando que Cruz falleció en el marco de un operativo policial para capturar a un delincuente. Según Aguilera, el dirigente habría disparado primero contra los agentes, lo que llevó a uno de ellos a responder con su arma reglamentaria.
Incluso el ministro de Gobierno, el 31 de marzo, respaldó esta versión inicial, señalando que los policías actuaron en “defensa propia” y que, de no haber disparado, podría haberse lamentado la muerte de un efectivo policial.
No obstante, el 2 de abril, los informes forenses evidenciaron inconsistencias con las declaraciones de los uniformados, lo que derivó en la aprehensión de tres de ellos.
Ante estos nuevos hechos, Del Castillo ordenó que la investigación se realice con máxima transparencia, coordinando directamente con la Fiscalía Departamental de Cochabamba:
“Hemos pedido al comandante departamental que coordine la investigación de manera directa con el fiscal departamental de Cochabamba y esperemos que en las próximas horas se puedan tomar determinaciones. Si hay un policía que adecúa su conducta a algún tipo penal, tiene que tener una sanción, como cualquier ciudadano boliviano.”
El caso sigue en investigación, y se espera que en las próximas horas se determinen responsabilidades y posibles sanciones para los implicados.