En la madrugada de este viernes, el presidente del Congreso de Perú, José Jerí, asumió oficialmente la presidencia interina del país, luego de que el Parlamento aprobara de manera exprés la destitución de Dina Boluarte por “permanente incapacidad moral”. La sesión legislativa, que culminó pasada la medianoche, concluyó con una votación abrumadora de 122 votos a favor, muy por encima de los 87 necesarios para hacer efectiva la vacancia presidencial.
De esta manera, Jerí, de tendencia derechista y actual titular del Congreso desde agosto, se convirtió en el nuevo jefe de Estado peruano y ejercerá el cargo hasta las elecciones generales convocadas para abril de 2026, conforme a lo establecido por la Constitución peruana en los casos en los que el país se queda sin vicepresidentes.
El artículo 115 de la Carta Magna peruana establece que, en caso de ausencia del presidente y sin vicepresidentes disponibles, la presidencia debe ser asumida por el titular del Congreso, lo que facilitó el traspaso inmediato de mando tras la destitución de Boluarte.
Dina Boluarte, recordada como la primera mujer en ocupar la Presidencia del Perú, había llegado al cargo en diciembre de 2022, tras la destitución del izquierdista Pedro Castillo, de quien era vicepresidenta. Sin embargo, su gestión terminó abruptamente después de casi tres años, marcada por protestas sociales, crisis política e investigaciones por presunta corrupción.
José Jerí, de 38 años, es un político joven que llegó al Congreso como congresista suplente en las elecciones de 2021, ocupando el escaño que había ganado Martín Vizcarra —presidente de Perú entre 2018 y 2020—, quien fue inhabilitado por el propio Parlamento para ejercer cargos públicos.
Desde agosto, Jerí se desempeñaba como presidente del Congreso, y su ascenso al poder ocurre en medio de un ambiente de tensión política y descontento ciudadano, tras un proceso de vacancia considerado acelerado y carente de consenso nacional.
Previo a la juramentación de Jerí, el congresista de izquierda José Quito planteó una moción de censura contra la mesa directiva del Parlamento para impedir que el legislador derechista asumiera la presidencia. Durante su intervención, Quito denunció una crisis institucional profunda y cuestionó la legitimidad del proceso de vacancia.
“La crisis se ha desbordado; se han demostrado las grandes falencias institucionales y la ausencia del Estado para con las grandes mayorías”, afirmó el parlamentario.
Asimismo, advirtió que el gobierno interino de Jerí “no se va a sostener una semana”, anticipando una posible ola de manifestaciones sociales que podrían replicar las protestas registradas durante el mandato de Boluarte.
El cambio de mando se produjo apenas horas después de la sesión que selló la salida de Dina Boluarte, quien no asistió al Congreso para ejercer su defensa y no ha emitido declaraciones públicas desde entonces.







