Inicio Economía GOBIERNO ANUNCIA NUEVOS PRECIOS DE COMBUSTIBLES Y MEDIDAS ECONÓMICAS PARA ESTABILIZAR LA...

GOBIERNO ANUNCIA NUEVOS PRECIOS DE COMBUSTIBLES Y MEDIDAS ECONÓMICAS PARA ESTABILIZAR LA ECONOMÍA

151
0

El presidente Rodrigo Paz anunció la noche de este miércoles una serie de decisiones económicas que marcarán un punto de inflexión en la política financiera y energética del país. Entre las principales determinaciones, el Gobierno nacional definirá nuevos precios para los hidrocarburos, estableciendo incrementos tanto en la gasolina como en el diésel, junto a otras medidas económicas complementarias orientadas a frenar el gasto público, combatir el contrabando de carburantes y recuperar la estabilidad económica.

Durante el anuncio oficial, el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, detalló que el precio de la gasolina Especial se incrementará de Bs 3,79 a Bs 6,96 por litro, mientras que el diésel pasará de Bs 3,74 a Bs 9,80. Estas medidas, explicó, responden a la necesidad de reducir el impacto fiscal que genera la subvención de los combustibles y a la vez desalentar el contrabando hacia países vecinos.

El mandatario informó que estas disposiciones serán plasmadas en un decreto supremo que entrará en vigencia a partir de su publicación oficial. Dicho decreto también contemplará la facilitación de la importación de diésel, que será retirado de la lista de Sustancias Controladas, con el objetivo de asegurar el abastecimiento interno y permitir una mayor participación del sector privado en la provisión de combustibles.

En su mensaje al país, Paz enfatizó el carácter histórico de la medida. “Tengo el deber ante la patria de decir la verdad y de actuar con firmeza. Bolivia votó por un gobierno que no les mienta. Hemos dictado un decreto por la patria que marca un antes y un después. No es una decisión más, es una decisión histórica de salvataje de la patria, por una Bolivia que debemos construir entre todos, con futuro”, manifestó.

El presidente remarcó que la eliminación de los subsidios a los combustibles no implica un abandono del Estado hacia la población, sino una reorientación basada en el orden y la justicia. “La quita de subsidios no significa abandono, sino orden y justicia. Esta decisión nos permite actuar con rapidez, coordinar al Estado y tomar acciones firmes para estabilizar la economía, proteger a las familias bolivianas y crecer produciendo”, afirmó.

Según datos oficiales, en la gestión 2025 el Presupuesto General del Estado contemplaba destinar cerca de 2.000 millones de dólares —equivalentes a Bs 14.000 millones al tipo de cambio oficial— para la subvención de combustibles, recursos que no son recuperables. Además, el Gobierno recordó que Bolivia importa aproximadamente el 90% del diésel que consume y cerca del 60% de la gasolina, lo que representa una fuerte dependencia externa y un alto costo para las finanzas públicas.

Paz fue enfático al señalar que los subsidios aplicados en el pasado estuvieron mal diseñados y beneficiaron a sectores que no los necesitaban. “La quita de subsidios mal diseñados no significa abandono, significa orden, justicia y redistribución real, clara y transparente. Los subsidios que se usaron para esconder el saqueo no volverán a condenar a Bolivia”, sostuvo.

Junto a estas medidas, el Gobierno anunció un paquete de acciones sociales y económicas orientadas a proteger el ingreso de las familias. El salario mínimo nacional se incrementará hasta Bs 3.300, la Renta Dignidad tendrá un aumento de Bs 150 y el bono Juancito Pinto se fijará en Bs 300. Asimismo, se anunció la simplificación de impuestos, incentivos para la compra de maquinaria, apoyo a emprendedores y la liberación de exportaciones para impulsar la producción nacional.

Finalmente, el presidente anunció la creación de un programa extraordinario de protección y equidad, que se implementará durante la gestión 2026. Este programa entregará entre Bs 200 y Bs 600 cada cuatro meses a las familias más afectadas, aclarando que no se trata de asistencialismo, sino de un apoyo temporal para quienes quedaron en situación de vulnerabilidad tras años de crisis económica.