El ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Fernando Aramayo, lanzó duras críticas este lunes contra el vicepresidente del país, Edmand Lara, a quien acusó de actuar en contra de la gobernabilidad del Estado boliviano. Las declaraciones fueron realizadas desde Davos, Suiza, en el marco de la participación del canciller en el Foro Económico Mundial.
Aramayo cuestionó abiertamente la postura asumida por Lara dentro del Ejecutivo, luego de que el vicepresidente —exmiembro de la Policía— se autodefiniera como una “oposición constructiva” al interior del Gobierno. Esta posición, según el canciller, no solo resulta inédita, sino que además genera una profunda crisis institucional.
“Es el único caso en el mundo en el que un vicepresidente se declara opositor, en el que un vicepresidente azuza a diferentes sectores para ir en contra de la gobernabilidad de su propio Estado. Genera quiebres institucionales y va en contra de las normativas”, afirmó Aramayo ante medios internacionales.
La tensión entre el presidente Rodrigo Paz y su vicepresidente se ha incrementado en las últimas semanas, especialmente después de que Lara lanzara acusaciones públicas contra el mandatario y el Parlamento, y advirtiera que solo abandonará el cargo si la ciudadanía decide revocar su mandato mediante un mecanismo democrático.
El jefe de la diplomacia boliviana también reprochó la falta de disposición al diálogo por parte del vicepresidente, señalando que su conducta obstaculiza cualquier intento de entendimiento institucional. “Es una autoridad que no busca el diálogo como mecanismo de interacción e interlocución”, subrayó.
En contraste, Aramayo defendió la actitud del presidente Rodrigo Paz, asegurando que ha demostrado en reiteradas ocasiones su voluntad de concertación. “El distanciamiento no es del presidente Rodrigo Paz, todo lo contrario, él ha extendido la mano. Sobran las pruebas para entender que su carácter es dialogante y concertador”, sostuvo.







