El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, volvió a referirse a su propuesta de redistribución de recursos conocida como modelo 50/50, señalando que para avanzar con su implementación es necesario realizar una serie de cambios estructurales en la normativa vigente del país, entre ellos la eliminación de alrededor de 60 leyes y 40 decretos.
Las declaraciones del mandatario se realizaron durante su visita a Sucre, donde participó en una reunión interinstitucional con representantes del sector empresarial en la Casa Empresarial de Sucre. Antes de ingresar al encuentro, Paz dialogó con los medios de comunicación y reiteró que la aplicación del modelo requiere una profunda revisión del marco legal.
“Son cerca de 60 leyes y 40 decretos que hay que eliminar. Tan sencillo como eso”, afirmó el presidente al explicar los cambios necesarios para poner en marcha su propuesta.
Durante la pasada campaña electoral, el modelo 50/50 se convirtió en uno de los temas centrales del debate político en el país. La iniciativa plantea redistribuir los recursos del Estado con el objetivo de mejorar los ingresos de las regiones y fortalecer la capacidad económica de gobernaciones y municipios.
En el actual escenario político, la propuesta volvió a cobrar protagonismo en el contexto de las elecciones subnacionales de 2026, especialmente en el departamento de Santa Cruz, donde varios candidatos han insistido en impulsar esta medida como una vía para fortalecer las autonomías regionales.
Según explicó el presidente, el proceso para implementar este nuevo esquema de distribución de recursos ha encontrado numerosas trabas legales y administrativas, lo que evidencia la necesidad de modificar normas que, a su criterio, limitan el desarrollo autonómico.
Paz aseguró que la intención del Gobierno es avanzar mediante el diálogo con distintos sectores, pero también generar un clima de confianza para impulsar lo que calificó como un cambio estructural en la organización del Estado.
“La voluntad del Gobierno es tener el mejor de los diálogos, pero sobre todo generar confianza, porque estamos hablando de un cambio estructural del Estado”, sostuvo el mandatario.
El presidente también enfatizó que el modelo 50/50 no debe entenderse únicamente como un reparto de recursos entre niveles de gobierno. Según explicó, se trata de un proceso que implica responsabilidades compartidas en áreas clave como salud, educación y otros servicios públicos.
De acuerdo con Paz, estas transformaciones no pudieron concretarse anteriormente debido a lo que calificó como un “Estado tranca”, es decir, un sistema burocrático y normativo que —según su visión— limita el crecimiento y el desarrollo de la sociedad.
El debate en torno al modelo 50/50 se intensificó en los últimos días tras las declaraciones de la viceministra de Autonomías, Andrea Barrientos. La autoridad generó polémica al señalar que el proceso para aplicar esta propuesta podría tomar desde unos pocos días hasta incluso diez años, dependiendo de los acuerdos y cambios necesarios.
Estas afirmaciones provocaron reacciones críticas en sectores políticos y cívicos, especialmente en Santa Cruz, donde se exige mayor claridad sobre los tiempos y mecanismos para la implementación de la iniciativa.







