Un nuevo caso que involucra a efectivos policiales genera preocupación en la ciudad de El Alto, donde tres uniformados del módulo policial de la zona Villa Tunari fueron denunciados por presuntamente extorsionar a comerciantes de celulares y apropiarse de su mercadería.
De acuerdo con el informe del Inspector Departamental de la Policía de La Paz, Marco Peñarrieta, la intervención se realizó tras recibir información interna sobre posibles irregularidades cometidas por estos funcionarios. Ante ello, personal de la unidad de Transparencia se trasladó hasta las oficinas policiales para verificar la denuncia.
Según explicó la autoridad, los tres efectivos fueron acusados de exigir dinero a vendedores de celulares a cambio de no decomisar sus productos, además de haberse quedado con algunos de estos dispositivos de manera irregular.
Las denuncias fueron formalizadas por los propios comerciantes afectados, quienes acudieron a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de El Alto para dar a conocer los hechos. A partir de estas declaraciones, se iniciaron las investigaciones correspondientes.
Peñarrieta indicó que, tras la recolección de testimonios y otros elementos, se encontraron indicios suficientes que vinculan a los policías con los hechos denunciados. En consecuencia, los tres funcionarios fueron trasladados a dependencias de la Felcc, donde posteriormente se procedió a su aprehensión.
Una vez cumplidas las actuaciones iniciales, los acusados fueron puestos ante la autoridad judicial en una audiencia de medidas cautelares, donde se definió su situación legal mientras continúan las investigaciones.
Como resultado de dicha audiencia, dos de los implicados fueron enviados con detención preventiva al penal de Patacamaya por el lapso de tres meses, mientras que el tercer efectivo recibió detención domiciliaria, sin derecho a ejercer funciones laborales durante ese periodo.
El caso continúa en proceso investigativo y no se descarta que surjan nuevos elementos que permitan esclarecer completamente lo ocurrido, en un hecho que vuelve a poner en debate la conducta de algunos miembros de la institución policial.







