La extensa y tensa sesión de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), convocada por el vicepresidente Edmand Lara para interpelar al ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, se reinstaló la mañana del jueves y se prolongó por más de 12 horas marcadas por intensos debates, cruces políticos y una evidente falta de consenso entre las distintas fuerzas políticas.
Tras la maratónica jornada, que concluyó en la madrugada del viernes, el ministro logró evadir la censura debido a que no se alcanzaron los votos necesarios establecidos por la Constitución. Al cierre de la sesión, Lara aclaró el resultado señalando que “no ha habido voto de confianza, tampoco ha habido censura, ha habido una mayoría simple”, dando por finalizada la interpelación.
De acuerdo con la normativa vigente, se requerían dos tercios de los votos —es decir, 111 de los 166 legisladores— para censurar a la autoridad. Sin embargo, la votación apenas alcanzó los 58 votos a favor de la censura, una cifra insuficiente para su destitución.
Uno de los factores determinantes en este desenlace fue la fragmentación del voto dentro de las propias bancadas. Lejos de actuar en bloque, los legisladores de distintas fuerzas políticas evidenciaron divisiones internas que terminaron favoreciendo la permanencia de Medinaceli en el cargo.
El caso más llamativo se registró dentro del partido de Gobierno, donde, si bien la mayoría de sus legisladores votó en contra de la censura, algunos optaron por rechazar el informe presentado por el ministro. Entre ellos, los diputados Ricardo Rada y Dionicia Chura votaron contra la censura, mientras que las legisladoras Sandra Rivero y Diana Romero apoyaron la censura.
Una situación similar se vivió en otras agrupaciones políticas como Libre y Unidad Nacional (UN). En Libre, partido liderado por Jorge Quiroga, predominó la postura a favor de la censura, aunque también hubo voces disidentes. La diputada Lissa Claros manifestó su rechazo al ministro afirmando que su voto era “por la censura a un ministro que no ha cumplido con el país”, postura respaldada por José Ormachea.
No obstante, desde el mismo bloque, los senadores Branko Marinkovic y Ernesto Suárez votaron en contra de la censura, evidenciando nuevamente la falta de cohesión interna.
En Unidad Nacional también se reflejó esta división. Votaron a favor de la censura el diputado Juan del Granado y la senadora Soledad Chapetón, mientras que los diputados Alejandro Reyes y Denisse Balladares optaron por rechazarla.
La jornada también estuvo marcada por la abstención de varios legisladores de distintas fuerzas políticas, lo que terminó de consolidar un escenario de dispersión en la votación.







