Un grupo de cocaleros tomó este sábado las instalaciones del aeropuerto de Chimoré, en el trópico de Cochabamba, como una medida de presión y vigilancia ante una eventual detención del expresidente Evo Morales, quien permanece en esa región desde hace varios meses.
La ocupación del aeropuerto fue confirmada por Teófilo Sánchez, exdirigente de la Federación de Comunidades Interculturales Chimoré, quien aseguró que la acción busca impedir cualquier operativo en contra del líder cocalero y lanzó duras advertencias al gobierno del presidente Rodrigo Paz.
“Vamos a defender a Evo Morales”, manifestó Sánchez en declaraciones difundidas por Radio Kawsachun Coca.
El dirigente afirmó además que la toma del aeropuerto se realizó de manera pacífica y negó que los movilizados hayan causado daños en la infraestructura.
“Entramos pacíficamente, no hemos roto candados. Que el Gobierno no se meta con las seis federaciones. Si acaso intenta detener a Evo Morales, el pueblo va a reaccionar, el pueblo está listo para entrar a una sublevación”, advirtió.
La tensión en el trópico cochabambino se incrementó luego de que Morales denunciara públicamente, un día antes, la existencia de un supuesto operativo conjunto entre las Fuerzas Armadas y la DEA para proceder con su captura. Sin embargo, el exmandatario no presentó pruebas que respalden esa afirmación.
Sobre Morales pesa actualmente una orden de aprehensión y un proceso judicial relacionado con un caso de trata de personas agravada. De acuerdo con las investigaciones, el exjefe de Estado habría mantenido una relación con una menor de edad durante el tiempo en que ejercía la presidencia y producto de esa relación habría nacido una hija.
Desde hace varios meses, el exmandatario permanece resguardado en el trópico de Cochabamba sin trasladarse a otras regiones del país. En esa zona cuenta con el respaldo permanente de sindicatos cocaleros y organizaciones afines, cuyos miembros en reiteradas ocasiones se mostraron públicamente portando palos y escudos artesanales para expresar su rechazo a una posible intervención policial o militar.
La toma del aeropuerto de Chimoré ocurre en medio de un clima de creciente conflictividad política y social en el país, marcado por protestas, bloqueos y movilizaciones impulsadas por distintos sectores afines al evismo y a la Central Obrera Boliviana.
Hasta el momento, las autoridades nacionales no emitieron un pronunciamiento oficial sobre la ocupación de la terminal aérea ni sobre las advertencias lanzadas por los dirigentes cocaleros.







