La selección de Corea del Sur sufrió una profunda sacudida tras su eliminación en la fase de grupos de la Copa Mundial de Norteamérica 2026. El director técnico, Hong Myung-Bo, presentó oficialmente su renuncia al cargo, asumiendo la responsabilidad por el fracaso deportivo del combinado asiático, que no logró avanzar a la siguiente ronda del torneo.
El entrenador anunció su decisión antes de que la delegación surcoreana abandonara su campamento base en México, donde disputó los tres encuentros correspondientes al Grupo A. Durante una conferencia, Hong ofreció disculpas a la afición y confirmó que daba un paso al costado luego de la decepcionante participación mundialista.
«Quiero disculparme sinceramente ante todos los coreanos que aman y apoyan a nuestra selección nacional. Hoy anuncio que dejaré mi cargo como entrenador de la selección nacional», expresó el estratega de 57 años.
La selección surcoreana finalizó en el tercer lugar del Grupo A, por detrás de México y Sudáfrica. Aunque comenzó su participación con una victoria frente a la República Checa, el equipo no logró volver a sumar puntos en sus siguientes compromisos, cerrando la fase inicial con apenas tres unidades.
Ese rendimiento resultó insuficiente para ubicarse entre las ocho mejores selecciones que finalizaron en el tercer puesto de sus respectivos grupos, clasificación que otorgaba un boleto a los dieciseisavos de final del campeonato.
La temprana eliminación representó un duro golpe para un país que aspiraba a igualar o superar actuaciones anteriores y consolidarse nuevamente entre las selecciones competitivas del fútbol mundial.
La renuncia de Hong Myung-Bo marca el final de un nuevo ciclo al frente de los llamados «Guerreros Taeguk». El exdefensor es considerado una de las mayores leyendas del fútbol surcoreano, ya que fue uno de los líderes de la histórica selección que alcanzó las semifinales del Mundial de 2002, disputado en Corea del Sur y Japón.
Sin embargo, su trayectoria como seleccionador nacional no logró replicar ese éxito. Anteriormente había dirigido al equipo en la Copa Mundial de Brasil 2014, donde también quedó eliminado en la fase de grupos, por lo que esta nueva eliminación aumentó las críticas hacia su gestión.
La eliminación generó una fuerte reacción en Corea del Sur, incluyendo críticas provenientes del más alto nivel del Gobierno.

El presidente Lee Jae-Myung manifestó públicamente su decepción a través de su cuenta en la red social X, donde calificó la campaña mundialista como un fracaso institucional.
«No lograr la clasificación para la siguiente ronda del Mundial ha dejado a la gente con un vacío. Es un fracaso de la organización y del personal», afirmó el mandatario.
Además, solicitó una investigación exhaustiva sobre las circunstancias que llevaron a la eliminación del equipo nacional y pidió identificar las causas que provocaron el bajo rendimiento deportivo.
«Dado que se invierten importantes fondos públicos y recursos estatales incluso en la participación en la Copa Mundial, solicito al Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo que investigue a fondo las circunstancias exactas de este incidente, analice sus causas y desarrolle medidas exhaustivas para prevenir su repetición y mejorar la situación. Impulsaremos con rapidez las reformas en la administración deportiva para garantizar que algo así no vuelva a ocurrir», publicó el presidente.







