La Policía descartó que el caso del hombre que fue sacado por la fuerza de una clínica de Cochabamba corresponda a un secuestro y abrió una investigación por los delitos de privación de libertad, lesiones y tentativa de homicidio. Según las primeras pesquisas, el hecho estaría relacionado con una presunta deuda de Bs 450.000 por la intermediación en la adquisición de un medicamento.
El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Erick Peralta, explicó que inicialmente el hecho había sido calificado como un posible secuestro debido a la forma violenta en la que la víctima fue retirada del centro médico. Sin embargo, después de las primeras investigaciones se estableció que no existió una solicitud de dinero a cambio de su liberación, elemento fundamental para configurar un secuestro.
“Este caso, en un principio estaba calificado como secuestro. Sin embargo, se descarta que haya habido secuestro porque no ha habido petición de ningún monto de dinero ni mucho menos. Estaríamos hablando de una privación de libertad, de lesiones, quizás de una tentativa de homicidio”, informó Peralta.
De acuerdo con los datos proporcionados por la Policía, el hombre se encontraba internado en una clínica cuando fue sorprendido por tres individuos que ingresaron al lugar y lo sacaron por la fuerza. Imágenes de cámaras de seguridad registraron el momento en el que la víctima, todavía con bata hospitalaria, fue arrastrada fuera del establecimiento.
Las investigaciones permitieron orientar el caso hacia una posible represalia relacionada con una deuda económica. Según la información recogida por los investigadores, la víctima tendría pendiente un monto cercano al medio millón de bolivianos por su participación como intermediario en la adquisición de un medicamento denominado ketamina.
Peralta explicó que el propio afectado habría señalado que los agresores fueron enviados por una tercera persona, quien presuntamente buscaba cobrar la deuda mediante intimidación y violencia.
“Manifiesta (el atacado) de que habrían sido enviados (los sujetos) por una tercera persona para que le quiten la vida en virtud a una deuda que tenían pendiente”, señaló el jefe policial.
Según la versión recogida durante las pesquisas, la deuda se habría originado por la adquisición de ketamina. El monto pendiente alcanzaría los Bs 450.000, cantidad que habría correspondido al costo del medicamento.
“Este habría sido intermediario para la adquisición de un medicamento denominado ketamina, y al no pago de este monto de 450.000 bolivianos, que le costó este medicamento, es que sufre este tipo de agresión por parte de estas tres personas”, explicó Peralta.
Después de ser retirado por la fuerza de la clínica, el hombre fue trasladado hasta un sector descampado de la zona de Chiquicollo, donde fue abandonado. Posteriormente fue encontrado con una herida de bala en el hombro, por lo que tuvo que recibir atención médica.
La Policía maneja como una de las hipótesis que el objetivo de los agresores no habría sido acabar con la vida de la víctima, sino ejercer presión y utilizar la violencia como mecanismo de amenaza para obligarlo a cancelar la presunta deuda. Sin embargo, esta hipótesis todavía debe ser confirmada a medida que avance la investigación.







