La ciudad de El Alto, en el departamento de La Paz, se encuentra conmocionada tras conocerse un crimen atroz: una mujer de la tercera edad, identificada como Cristina M. Q., de 75 años, fue asesinada presuntamente por dos de sus propios hijos. El Ministerio Público logró que ambos sean enviados con detención preventiva a distintas cárceles, tras presentar pruebas que los vinculan directamente con el parricidio ocurrido el pasado 26 de abril.
De acuerdo con la investigación liderada por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), la víctima murió por asfixia mecánica provocada por estrangulamiento, además de presentar fracturas costales, lo que evidencia una muerte violenta. La autopsia fue determinante para establecer las causas del deceso y apuntar a un homicidio premeditado, descartando la versión inicial que los hijos intentaron instalar.
Los acusados, Roberto C.A.M. (44 años) y Yannet A.M. (48 años), fueron aprehendidos luego de que el Ministerio Público reuniera indicios suficientes en su contra. Entre las pruebas se incluyen contradicciones en sus declaraciones, testimonios de otros hermanos que levantaron sospechas, y la conducta evasiva que ambos mostraron desde el principio del proceso.
La hipótesis inicial presentada por los acusados apuntaba a un supuesto asalto ocurrido mientras la madre se desplazaba desde Desaguadero hacia La Paz, supuestamente acompañada por Yannet. Según el relato proporcionado a la Policía, la mujer habría sido atacada dentro de un taxi en la zona de Tacachira, carretera a Laja. Sin embargo, los investigadores notaron múltiples inconsistencias: Yannet no presentaba ninguna lesión compatible con un ataque, y su relato, al igual que el de su hermano Roberto, presentaba vacíos y contradicciones.
La fiscal de delitos contra la vida, Sarina Guardia, reveló que ambos sospechosos intentaron convencer al resto de sus hermanos para firmar un acta de oposición a la autopsia, argumentando que no era necesaria. Este intento de obstrucción encendió las alarmas en la investigación, dado que obstaculizar una pericia forense esencial puede interpretarse como una maniobra para ocultar la causa real de la muerte.
El fiscal departamental de La Paz, Luis Carlos Torrez, confirmó que la autopsia practicada por el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) estableció que la mujer fue estrangulada y que también sufrió la fractura de varias costillas, lo que refuerza la hipótesis de una muerte intencional y violenta.
Durante la audiencia de medidas cautelares, realizada en el Juzgado 3º de Instrucción Anticorrupción y Violencia Contra la Mujer, el Ministerio Público solicitó la detención preventiva de los imputados ante el riesgo de fuga y la posibilidad de que continúen obstruyendo el proceso. La juez del caso aceptó el requerimiento fiscal: Yannet fue enviada al penal de Obrajes, mientras que Roberto fue trasladado al penal de máxima seguridad de Chonchocoro.
El caso sigue en etapa de investigación y no se descarta que otros familiares o terceros hayan tenido conocimiento previo o incluso participación activa en el crimen. La Fiscalía continúa trabajando para esclarecer completamente los móviles detrás de este trágico hecho, que ha generado indignación en la población por la naturaleza del delito y el vínculo de sangre entre los implicados y la víctima.