Después de la audiencia en la que la Justicia determinó que la expresidenta Jeanine Áñez debe ser procesada mediante un juicio de responsabilidades y no por la vía ordinaria en el caso Senkata, el juez David Kasa, quien dirigió el acto judicial, denunció que los miembros del tribunal fueron objeto de persecución penal y disciplinaria por parte de instituciones estatales durante el desarrollo del proceso.
“Los miembros de este tribunal fuimos perseguidos penal y disciplinariamente por el Ministerio Público, el Ministerio de Justicia, la Procuraduría General del Estado y el Ministerio de Gobierno”, declaró Kasa tras concluir la audiencia.
El juez también reveló que desde el Consejo de la Magistratura, bajo la dirección de anteriores autoridades, se ejercieron presiones sobre la labor del tribunal encargado de analizar el caso Senkata.
“Esto vino también desde el Consejo de la Magistratura, a cargo de anteriores autoridades, con la colaboración de algunos servidores judiciales que se prestaron a ello”, manifestó Kasa.
En ese sentido, expresó su deseo de que “ahora se reflexione y se respete la independencia judicial”, luego de que el fallo dispusiera la anulación de los procesos ordinarios contra Áñez.
El pasado lunes, un Tribunal de Justicia de La Paz resolvió que Áñez no debe ser procesada por la vía ordinaria en el caso Senkata, sino mediante un juicio de responsabilidades, como corresponde a exmandatarios.
La determinación fue asumida por el Tribunal Cuarto de Sentencia, que ordenó remitir todos los obrados a la Fiscalía General del Estado, quedando sin efecto el juicio ordinario que se encontraba en curso.
Durante la audiencia, la expresidenta negó la comisión de crímenes durante su gestión y sostuvo que se ha “equivocado de victimarios”.