La Fiscalía Departamental de Santa Cruz informó este lunes que el joven identificado como Iver Civelo Chilo, de 29 años, falleció por asfixia mecánica por sumersión, luego de que su cuerpo fuera encontrado en un canal de drenaje en la avenida San Aurelio. Sin embargo, las autoridades aún investigan si la muerte se trató de un accidente o si hubo participación de terceras personas.
El fiscal asignado al caso, Daniel Ortuño, explicó que la autopsia practicada determinó que la causa de la muerte fue ahogamiento.
“La causa de la muerte es sumersión, una persona que se ha ahogado. Estamos en proceso de recolectar información para establecer si la caída al canal fue accidental o si hubo la participación de terceras personas”, señaló Ortuño.
El representante del Ministerio Público aclaró que, de momento, se descarta que el cuerpo haya sido hallado maniatado, como inicialmente denunciaron familiares y vecinos. “El caso está en etapa preliminar, dentro de las primeras 24 horas, y aún no se ha calificado ningún delito”, añadió.
Como parte de las pesquisas, la Fiscalía convocó a declarar al amigo que acompañó a la víctima durante sus últimas horas con vida, la noche del sábado.
Los familiares de Civelo Chilo relataron que la última vez que tuvieron contacto con él fue cuando pidió un taxi por aplicación para regresar a su domicilio. Según la denuncia, el viaje fue cancelado por el chofer cuando el joven ya se encontraba en el vehículo, lo que impidió a la familia rastrear su ubicación a través de la plataforma.
La hermana de la víctima contó que logró hablar con él por última vez cuando se encontraba en el cuarto anillo, pero poco después perdió toda comunicación. Horas más tarde, su cuerpo apareció en el canal de drenaje, con presuntos signos de violencia.
“Estaba golpeado, botaba espuma por la boca, prácticamente lo envenenaron. Queremos justicia”, denunció en medio del velorio.
El cuerpo fue rescatado por agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) y Bomberos, quienes lo trasladaron a la morgue judicial de la Pampa de la Isla. La familia exige esclarecer las circunstancias de la muerte y dar con los responsables.
La familia señaló al conductor Erwin Gutiérrez como principal sospechoso del traslado de la víctima. Sin embargo, el chofer negó rotundamente cualquier vínculo con el caso.
“Me llegó una solicitud de carrera a nombre de Mónica. Yo llegué al lugar de la ubicación, esperé alrededor de cinco minutos y nadie apareció. Le escribí a la persona que solicitó, pero no me respondió. Como la aplicación permite cancelar sin penalización después de tres minutos, cancelé el viaje y continué trabajando. Tengo pruebas de que minutos después tomé otra carrera en otra zona”, explicó.
El taxista aseguró además que busca acceder a las cámaras de seguridad de la zona donde estuvo estacionado para demostrar que la víctima nunca ingresó a su vehículo.
“Eso es falso. Nunca llegaron a subir a mi auto. Ahora me están acusando de homicidio en televisión, han dado mi nombre, mi placa y me han perjudicado. No puedo salir a trabajar porque la gente me mira mal”, lamentó.
El fiscal Ortuño reiteró que el caso se encuentra en etapa preliminar y que todavía no se ha calificado ningún delito. La Fiscalía continuará recabando pruebas y tomando declaraciones con el fin de esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte de Civelo Chilo, mientras la familia insiste en que se investigue a fondo para dar con los responsables.