El expresidente Evo Morales reapareció este miércoles a través de sus redes sociales, luego de más de una semana de ausencia pública, para pronunciarse sobre las denuncias relacionadas con la presunta mala calidad del combustible distribuido en el país. En su mensaje, el exmandatario apuntó directamente al Gobierno y le exigió asumir responsabilidad por los daños que, según denuncias de distintos sectores, habrían sufrido miles de vehículos en Bolivia.
Morales fue enfático al señalar que el Ejecutivo debe resarcir a los afectados por lo que calificó como un “terrible daño” ocasionado a ciudadanos de diversos estamentos sociales. Aseguró que numerosos motorizados quedaron prácticamente destruidos tras cargar gasolina distribuida por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), afirmación que, según indicó, habría sido reconocida por el propio ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo Lupo.
“El gobierno de Paz debe resarcir el terrible daño ocasionado a miles de bolivianos de todos los estamentos sociales cuyos vehículos quedaron destruidos por la gasolina mala que distribuyó mediante YPFB, tal como lo admitió el ministro Lupo”, escribió Morales en sus redes sociales, en un mensaje que rápidamente generó repercusión.
En esa misma línea, el exmandatario sostuvo que corresponde que las “miles de víctimas” inicien acciones legales a través de un juicio civil para exigir el resarcimiento por daños y perjuicios contra los autores de lo que calificó como un “atentado” contra la economía y los bienes de la población.
Además, Morales exhortó al Gobierno a no deslindar responsabilidades y a asumir el pago total de la reparación de todos los motorizados afectados. También planteó que se active un mecanismo legal para que los funcionarios responsables respondan por los daños ocasionados con sus propios recursos personales, en lugar de que el costo recaiga únicamente sobre el Estado.
La reaparición del exmandatario se produce en un contexto de creciente conflictividad social por las denuncias sobre la calidad del combustible, que han derivado en protestas y movilizaciones de transportistas, mototaxistas y otros sectores en diferentes regiones del país.







