El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Óscar Mario Justiniano, denunció que más de 40 millones de dólares estadounidenses habrían sido utilizados para financiar protestas con el objetivo de “tumbar” al Gobierno del presidente Rodrigo Paz, luego de la eliminación de la subvención a los hidrocarburos.
Según la autoridad, informes de inteligencia identifican a los presuntos financiadores de las movilizaciones registradas entre diciembre de 2025 y enero de 2026, en rechazo al Decreto Supremo 5503, norma que dispuso el retiro de la subvención a los combustibles y la adecuación de sus precios al mercado internacional.
En una entrevista concedida al programa Asuntos Centrales, Justiniano aseguró que las protestas buscaron forzar un escenario de desestabilización política. “Hubo mucho dinero que corrió. Más de 40 millones de dólares se pusieron para tumbar al Gobierno”, afirmó, al sostener que, desde su perspectiva, las movilizaciones no contaban con un respaldo social suficiente que justificara su magnitud y duración.
El decreto cuestionado, aprobado el 17 de diciembre de 2025, eliminó la subvención estatal a los hidrocarburos, elevando el precio de los combustibles a valores internacionales. Asimismo, incorporó mecanismos acelerados para la firma de contratos de explotación de recursos naturales y facilitó el acceso a financiamiento externo, medidas que generaron un amplio rechazo en distintos sectores.
Tras varias semanas de protestas, encabezadas por la Central Obrera Boliviana, el Ejecutivo decidió abrogar la norma el 12 de enero y promulgó el Decreto Supremo 5516. Esta nueva disposición mantuvo el levantamiento de la subvención, pero incorporó medidas de compensación social, entre ellas el pago del Bono Pepe dirigido a sectores vulnerables.
Justiniano calificó ese periodo como “bastante complicado”, al señalar que coincidió con una etapa de conformación y articulación del gabinete ministerial. No obstante, defendió la política adoptada y argumentó que la estabilidad y la certidumbre económica requerían alinear los precios de los combustibles a los valores internacionales, “como ocurre en la mayoría de los países”.
Consultado sobre el origen de los recursos que habrían financiado las protestas, el ministro descartó que provengan del Movimiento Al Socialismo y apuntó a grupos que, según dijo, se beneficiaban directamente del combustible subvencionado, adquiriéndolo a precio oficial para luego revenderlo en el mercado informal.
“Quienes ganaban entre 3,5 y 4 millones de dólares diarios fueron los que pusieron todas sus cartas sobre la mesa para generar desestabilización”, afirmó Justiniano, al insistir en que existían intereses económicos afectados por la eliminación de la subvención.
Finalmente, el ministro señaló que el Ministerio de Gobierno ya identificó a los presuntos financiadores de las movilizaciones y trabaja para ponerlos a disposición de la Justicia, mientras continúan las investigaciones para esclarecer responsabilidades por los hechos ocurridos durante las protestas.







