El Presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Romer Saucedo, destacó y reconoció el trabajo impulsado por el Ministerio Público, bajo el liderazgo del Fiscal General del Estado, Roger Mariaca Montenegro, en el desarrollo e implementación del Sistema de Vigilancia Digital de Medidas Cautelares ROMA–ARGO (Arraigo y Georreferenciación de Obligaciones Cautelares), una innovadora herramienta tecnológica que posiciona a Bolivia como pionera regional en la modernización del sistema de justicia.
“El desarrollo de esta herramienta demuestra la predisposición y visión del Fiscal General del Estado, Roger Mariaca, quien desde el inicio impulsó la creación de soluciones tecnológicas útiles para el sistema de justicia. Es importante reconocer que esta plataforma fue desarrollada al 100% por profesionales bolivianos del Ministerio Público”, afirmó Saucedo durante el acto oficial de lanzamiento del nuevo Sistema que forma parte del Ecosistema ROMA.

El Presidente del TSJ también subrayó que el sistema fue creado sin generar costos para el Estado, resultado del compromiso y la capacidad técnica del equipo institucional de la Fiscalía General del Estado. “¿Cuánto le cuesta al órgano judicial usar esta herramienta tecnológica?, cero recursos del Estado, ¿cuánto le costó al Ministerio Público desarrollarla?, cero bolivianos a punta de corazón y a punta de capacidad profesional, decidieron apostar y creer en este nuevo paso que estamos dando hacia el desarrollo de herramientas tecnológicas”.
El Sistema ROMA–ARGO permitirá monitorear en tiempo real a las personas beneficiadas con detención domiciliaria mediante un dispositivo móvil, utilizando tecnologías de reconocimiento facial, georreferenciación y marcaciones biométricas aleatorias, supervisadas por algoritmos de inteligencia artificial que validan la identidad del usuario con alta precisión. Esta plataforma opera las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sin requerir intervención humana constante, lo que garantiza un control continuo, transparente y verificable de las medidas cautelares.
Durante décadas, el control de la detención domiciliaria dependió principalmente de verificaciones presenciales y del despliegue permanente de efectivos policiales, un modelo que demandaba grandes recursos humanos y presentaba limitaciones para asegurar un seguimiento permanente. Con la implementación de ROMA–ARGO, el Ministerio Público introduce un sistema digital que elimina esas brechas y fortalece la eficiencia institucional.







