El sector del transporte pesado en Bolivia lanzó un ultimátum de 48 horas al Gobierno nacional para que inicie el resarcimiento económico a los transportistas que resultaron afectados por la presunta mala calidad del combustible. En caso de no obtener una respuesta concreta dentro de este plazo, anunciaron que activarán medidas de presión y movilizaciones a partir del miércoles 25 de marzo.
El dirigente del sector, Pedro Quispe, fue enfático al señalar que existe molestia generalizada entre los transportistas, quienes aseguran haber sufrido daños en sus vehículos tras cargar combustible en diferentes surtidores del país. “El transporte se va a levantar después de 48 horas. Ahora estamos firmes, hay autores responsables y en ese tiempo tiene que haber una respuesta. El transportista y el pueblo se van a levantar”, advirtió este lunes.
Quispe explicó que la afectación es significativa dentro del sector, ya que un importante porcentaje de unidades se encuentra actualmente fuera de servicio debido a fallas mecánicas atribuidas al combustible. Según detalló, entre el 35% y el 40% de los vehículos de cada sindicato no están operando. “De 100 unidades, entre 30 y 40 no trabajan”, precisó, reflejando el impacto económico que enfrentan los transportistas.
Por su parte, el ejecutivo del transporte interprovincial de La Paz, Wilmer Condori, confirmó que su sector atraviesa una situación similar. Indicó que varios afiliados reportaron daños en los motores de sus vehículos tras abastecerse en estaciones de servicio de la ciudad, lo que ha reducido considerablemente la operatividad del sector.
“El Gobierno no está cumpliendo con el resarcimiento de los daños causados a nuestros motores”, reclamó Condori, quien además sostuvo que el transporte interprovincial actualmente trabaja solo al 50% de su capacidad debido a estas dificultades.
Ante este panorama, Condori adelantó que buscan articularse con otros sectores sociales que no están directamente vinculados al transporte, con el objetivo de ejercer mayor presión sobre las autoridades. Entre las organizaciones con las que prevén coordinar acciones mencionó a la Csutcb y al movimiento Tupac Katari.
Asimismo, remarcó que la situación económica de muchos transportistas es crítica, ya que varios no cuentan con ingresos suficientes para cumplir con sus obligaciones financieras. “Nuestros compañeros están molestos porque no tienen cómo pagar al banco”, afirmó.







