El ministro de Trabajo, Edgar Morales, anunció la suspensión del diálogo tripartito que estaba programado para este miércoles, luego de que la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB) no se presentara al encuentro. La reunión tenía como objetivo principal abordar el pliego petitorio del ente matriz de los trabajadores, el cual incluye diversas demandas, entre ellas el incremento salarial.
La autoridad fue enfática al señalar que la inasistencia de la COB dejó sin efecto la posibilidad de llevar adelante el diálogo. Asimismo, advirtió que detrás de esta decisión podrían existir motivaciones políticas. En ese sentido, hizo referencia al cabildo convocado por la organización para el 1 de mayo, sugiriendo que este espacio podría ser utilizado con fines políticos más allá de la agenda laboral.
El encuentro tripartito contemplaba también la participación del sector empresarial, en un intento del Gobierno por promover un diálogo amplio que permita construir una agenda integral orientada a mejorar las condiciones de empleo en el país, y no centrarse únicamente en el debate sobre el incremento salarial.
Morales destacó que la postura del Gobierno es mantener la seriedad en la gestión y priorizar el bienestar de los trabajadores por encima de intereses dirigenciales. En esa línea, reiteró que la convocatoria al diálogo responde a la necesidad de encontrar soluciones estructurales a los problemas laborales.
Horas antes, la propia dirigencia de la COB había anunciado que no asistiría a la reunión, señalando que cualquier decisión sobre un eventual acercamiento con el Gobierno será definida en el cabildo nacional previsto para el 1 de mayo. Según explicó su secretario ejecutivo, Mario Argollo, será la base trabajadora la que determine el rumbo a seguir en este conflicto.
Finalmente, desde el área económica del Ejecutivo, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, propuso la instalación de mesas técnicas que incluyan tanto a la COB como a los sectores generadores de empleo. El objetivo de esta iniciativa es avanzar en la construcción de una agenda de trabajo más amplia, que permita abordar de manera integral los desafíos del mercado laboral, más allá de la discusión sobre el incremento salarial.







