Un nuevo paro en el sistema público de salud afecta a la población cruceña, dejando sin atención médica regular a miles de pacientes durante lo que resta de la semana. Desde este martes, médicos y trabajadores del sector iniciaron medidas de presión que impactan directamente en la consulta externa y otros servicios, según informaron los dirigentes.
La medida es impulsada por dos sectores. Por un lado, los médicos afiliados al Fesirmes cumplen un paro de 96 horas, que se extenderá desde el martes hasta el viernes. Por otro, los trabajadores del sistema de salud llevan adelante un paro de 48 horas, programado para martes y miércoles, en establecimientos de primer, segundo y tercer nivel.
Como consecuencia, la atención regular ha quedado prácticamente suspendida en centros de salud de primer y segundo nivel durante toda la semana, mientras que en algunos hospitales de tercer nivel también se registran afectaciones parciales.
Desde el Fesirmes, la dirigente Rocío Rivero explicó que la medida responde a la falta de soluciones por parte de las autoridades municipales ante problemas estructurales que arrastra el sistema de salud, especialmente en los establecimientos de menor complejidad. Entre las principales demandas se encuentran mejoras en infraestructura, dotación de insumos y condiciones laborales.
“Vamos a suspender los servicios de consulta externa y mantenemos todos nuestros servicios de emergencia para nuestros pacientes. Es en el sistema de salud en los 70 establecimientos de primer nivel y los cinco hospitales de segundo nivel”, precisó la dirigente, dejando en claro que las áreas de emergencia continuarán operando.
Por su parte, los trabajadores de salud justifican su paro de 48 horas debido al incumplimiento en el pago de salarios correspondientes al mes pasado. Así lo informó Robert Hurtado, dirigente de la Federación de Trabajadores de Salud, quien además advirtió que la situación es aún más crítica en las provincias.
La medida fue determinada por dirigentes hospitalarios y se aplica tanto en la capital cruceña como en otras regiones del departamento, donde aseguran que las condiciones del sistema son más precarias.
Los efectos del paro ya comienzan a sentirse en los hospitales. Un ejemplo es el hospital San Juan de Dios, donde desaparecieron las habituales filas nocturnas de pacientes que esperaban obtener una ficha para atención médica, reflejando la paralización de los servicios.







