El vicepresidente Edmand Lara salió públicamente en defensa del máximo dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, y cuestionó duramente la orden de aprehensión emitida en su contra en medio del conflicto social y político que atraviesa el país.
Las declaraciones de Lara se producen luego de que Argollo endureciera su postura frente al gobierno del presidente Rodrigo Paz y señalara que las movilizaciones ya no se centran únicamente en demandas salariales o pliegos petitorios, sino en la exigencia de un cambio en la conducción del Ejecutivo nacional.
En los últimos días, el dirigente de la COB también suscribió un pacto político y social junto a sectores campesinos y el senador Nilton Condori, mediante el cual acordaron no instalar mesas de diálogo con el Gobierno mientras no existan condiciones que garanticen respuestas concretas a sus demandas.
Ante este escenario, Lara cuestionó que el Ejecutivo hable de diálogo mientras, paralelamente, se emiten órdenes de aprehensión contra dirigentes sociales que participan de las protestas y movilizaciones.
“No se puede llamar al diálogo y responder con fiscales y con órdenes de aprehensión. ¿Cuál ha sido el delito? ¿Es delito protestar? ¿Se lo ha visto a Mario Argollo haciendo destrozos? ¿Cuál es el fundamento para esa orden de aprehensión?”, manifestó el vicepresidente al referirse a la situación judicial del dirigente sindical.
Desde la perspectiva de la autoridad, existe una contradicción entre el discurso oficial del Gobierno, que insiste en abrir espacios de diálogo, y las acciones judiciales emprendidas contra líderes de las movilizaciones que se desarrollan desde hace 20 días en distintas regiones del país.
Las protestas se han radicalizado en los últimos días con bloqueos, cercos y episodios de violencia que mantienen en tensión a diferentes ciudades y carreteras, afectando el abastecimiento de productos, combustible y medicamentos.
La defensa de Lara ocurre mientras Mario Argollo enfrenta una orden de captura emitida dentro de las investigaciones abiertas por la Fiscalía a raíz de los hechos registrados durante las movilizaciones y bloqueos. El Ministerio Público investiga presuntos delitos de instigación pública a delinquir y el posible delito de terrorismo.
En ese contexto, el vicepresidente cuestionó lo que considera una criminalización de la protesta social y criticó el trato que reciben los dirigentes movilizados.
“¿Por qué satanizan y por qué criminalizan la protesta?”, afirmó Lara. “¿Por qué persiguen a Mario Argollo? ¿Y por qué no sacan órdenes de aprehensión para los que han vendido gasolina basura?”, agregó, en referencia a otros casos que, según dijo, también deberían ser investigados por las autoridades.
Las declaraciones del vicepresidente vuelven a evidenciar diferencias internas en torno al manejo del conflicto y al rol que debe asumir el Gobierno frente a los sectores movilizados.
En medio de este panorama, Lara insistió en la necesidad de abrir un diálogo directo y sincero con los actores que lideran las protestas, señalando que cualquier negociación debe incluir propuestas concretas y garantías de cumplimiento por parte del Ejecutivo.
“Si yo quedo en algo con los sectores movilizados, ¿el presidente lo va a cumplir? Es importante que el presidente también me escuche y ambos nos sentemos y hagamos una proposición a los sectores movilizados. Es un diálogo con propuesta, no es un diálogo con órdenes de aprehensión o con persecución”, sostuvo la autoridad.







