La Ceja de El Alto fue elegida por la Central Obrera Boliviana (COB) como el principal punto de concentración para una nueva marcha convocada para este jueves por la mañana, en medio del clima de tensión política y social que atraviesa el país desde hace casi tres semanas. La movilización fue anunciada pocas horas después de la conferencia de prensa brindada por el presidente Rodrigo Paz, quien aseguró que no dialogará con sectores que, según dijo, actúan en contra de la Constitución y promueven hechos violentos.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, la COB convocó a todas sus organizaciones afiliadas, así como a sectores no afiliados, a sumarse a la denominada “gran concentración y marcha de unidad y lucha”, prevista para este jueves 21 de mayo.
El documento señala que la concentración se realizará desde las 08:00 en la zona de la Multinacional, en la Ceja de El Alto, específicamente sobre la avenida Naciones Unidas. La dirigencia indicó que la movilización arrancará oficialmente a las 09:00 y tendrá como objetivo fortalecer las medidas de presión impulsadas por el ente matriz de los trabajadores.
“Convocamos a todos los compañeros y compañeras a fortalecer esta jornada de movilización en defensa de nuestro pueblo y las demandas de todas las bolivianas y bolivianos”, remarca el comunicado de la organización sindical.
La convocatoria se produce en un contexto marcado por las protestas y bloqueos que se registran en distintos puntos del país y que han generado dificultades para el abastecimiento de alimentos, combustible, medicamentos y oxígeno destinado a hospitales, especialmente en las ciudades del eje central y en el departamento de La Paz.
Cabe recordar que la pasada semana la COB anunció un giro en sus movilizaciones, dejando de lado las demandas estrictamente sectoriales para exigir abiertamente la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Desde entonces, las medidas de presión se intensificaron, con cercos y bloqueos instalados en diferentes carreteras y accesos urbanos.
En su conferencia de prensa de este miércoles, el mandatario boliviano abordó la situación nacional mediante siete ejes principales, en los que defendió la continuidad de su gobierno y lanzó duras críticas contra los sectores movilizados.
Uno de los primeros puntos mencionados por el presidente fue la necesidad de “reordenar” el gabinete ministerial. Paz reconoció que el Ejecutivo requiere una estructura más cercana a la población y con mayor capacidad de respuesta frente a los conflictos sociales y las demandas regionales.
Asimismo, anunció la conformación de un “Consejo Económico y Social”, instancia que reunirá a organizaciones sociales, gremiales, transportistas, productores y representantes regionales para debatir políticas públicas y proyectos de ley junto al Gobierno. El mandatario aclaró que no serán convocados sectores vinculados a actividades ilícitas.
Durante su intervención, Paz también negó que exista intención de privatizar empresas estratégicas del Estado y aseguró que en Bolivia “no habrá privatizaciones ni tarifazos”, afirmando que existe mucha desinformación en medio del conflicto.
Otro de los temas centrales fue el pedido de un corredor humanitario para garantizar el traslado de alimentos, oxígeno y medicamentos. El mandatario apeló al apoyo de la Iglesia Católica, la Cruz Roja y organismos defensores de derechos humanos para facilitar el paso de insumos esenciales en medio de los bloqueos.
Sin embargo, uno de los momentos más tensos de la conferencia se produjo cuando el presidente endureció su discurso frente a los sectores que exigen su salida del poder. “No voy a dialogar con vándalos”, afirmó Paz al referirse a quienes promueven protestas violentas o buscan acortar su mandato mediante presión social.
El jefe de Estado sostuvo además que Bolivia atraviesa un “punto de inflexión” político y social, señalando que el país enfrenta un cambio profundo en la forma de convivencia democrática y en la relación entre el Estado y la ciudadanía.
En el plano internacional, Paz también cuestionó al presidente colombiano Gustavo Petro, luego de la decisión del Gobierno boliviano de apartar a la embajadora de Colombia. Según el mandatario, las declaraciones de Petro sobre la situación boliviana representan “un ataque a la democracia” y priorizan posiciones ideológicas sobre las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Mientras tanto, la COB mantiene las movilizaciones y el cerco sobre las ciudades paceñas, una medida que ha generado preocupación en distintos sectores por el impacto económico y social que ocasiona en la población.
Hasta el momento, se desconoce si el máximo ejecutivo de la COB, Mario Argollo, encabezará personalmente la marcha convocada para este jueves. El dirigente cuenta con una orden de aprehensión emitida por la Fiscalía por los presuntos delitos de instigación pública a delinquir y posible terrorismo, en el marco de las investigaciones por las movilizaciones y bloqueos registrados en el país.







