La Lotería Nacional de Beneficencia y Salubridad (LONABOL), en cumplimiento de sus funciones y su compromiso con los sectores más desprotegidos del país, entregó más de 40.000 bolivianos en asistencia benéfica a cinco familias bolivianas, que atraviesan situaciones de extrema urgencia.
Tras rigurosas evaluaciones técnico-sociales que determinaron un estado de vulnerabilidad inminente, los recursos económicos e insumos especializados fueron otorgados directamente a los beneficiarios: Candy Meliña Quenta, Franklin Santos Quispe Huiza, Estela Patzi Morales, Esmeralda Flores Capajiqui (a favor de Jorge Diego Mayta Choque) y José Luis Aspi Sonco.

Estos ciudadanos y sus núcleos familiares atraviesan dificultades para poder cubrir gastos habitacionales, de salud derivados de graves accidentes, patologías crónicas y diagnósticos complejos como la tuberculosis vertebral.
La entrega de este apoyo económico representa un alivio directo para mitigar el riesgo sanitario, el hacinamiento crítico y la falta de ingresos estables de estos hogares. Para la Lotería Nacional, llegar de manera oportuna a estas cinco familias no solo significa cumplir con un mandato institucional, sino dignificar la vida de jefes de hogar monoparentales, comerciantes informales y trabajadores en situación de vulnerabilidad extrema que han visto anulada su capacidad de respuesta autónoma ante la adversidad. Esta acción solidaria reafirma la importancia de contar con un Estado activo en la protección social, garantizando que los recursos benéficos se canalicen con total transparencia hacia quienes más lo necesitan.

Es fundamental destacar que el alcance de esta labor social es posible gracias a la solidaridad de la población boliviana; cada ciudadano que adquiere un billete de lotería se convierte en un aliado estratégico y en un portador de esperanza.
Los fondos recaudados a través de las ventas de estos boletos de azar no solo alimentan la ilusión de ganar un premio, sino que son destinados de manera directa a financiar tratamientos médicos de alta complejidad, insumos de bioseguridad, suplementos nutricionales y sustento básico para las familias en situación de indigencia y exclusión. De este modo, la compra de cada billete trasciende el juego y se transforma en un acto de profundo impacto social que sostiene y salva vidas a nivel nacional.







