El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, brindó este jueves un informe sobre el avance de las investigaciones relacionadas con el decomiso de un cargamento de oro que presuntamente iba a ser trasladado de manera irregular hacia Emiratos Árabes Unidos desde el aeropuerto internacional de Viru Viru, en Santa Cruz. La autoridad confirmó que el caso continúa en etapa investigativa y señaló que aún existen aspectos que deben ser esclarecidos, entre ellos una posible diferencia en la cantidad de oro incautado y la liberación de las personas que inicialmente fueron aprehendidas durante el operativo.
Respecto al volumen del mineral secuestrado, Oviedo explicó que el dato oficial que maneja el Gobierno corresponde al informe elaborado por la Policía Boliviana y el Ministerio Público, el cual establece que fueron incautados 189 kilogramos de oro. No obstante, reconoció que han surgido versiones que apuntan a que la cantidad real podría ser superior, por lo que este aspecto forma parte de las investigaciones en curso.
«Efectivamente se ha reportado algunos kilos por encima, creo que son 22 kilos. Esto está sujeto a investigación, este es un primer reporte», manifestó el ministro, dejando abierta la posibilidad de que las pericias y verificaciones posteriores determinen si existió una diferencia en el peso total del mineral decomisado.
La autoridad también se refirió a la situación jurídica de las cinco personas que fueron aprehendidas durante el operativo y que posteriormente recuperaron su libertad. En ese sentido, informó que instruyó la elaboración de un informe detallado para conocer las razones que motivaron su liberación y establecer si el procedimiento se desarrolló conforme a la normativa vigente.
Oviedo señaló que el Gobierno considera indispensable esclarecer este aspecto debido a la importancia del caso, por lo que solicitó información precisa tanto sobre las actuaciones procesales como sobre el destino de los elementos secuestrados durante la intervención.
«Hemos instruido informar sobre el paradero de los dispositivos electrónicos secuestrados; pedimos que se informe sobre las causas de la liberación», afirmó el ministro durante una conferencia de prensa.
En relación con el desarrollo del operativo, la autoridad explicó que una vez que los efectivos policiales verificaron la documentación presentada para justificar el traslado del cargamento de oro, se estableció contacto con el Servicio Nacional de Registro y Control de la Comercialización de Minerales y Metales (Senarecom), con el objetivo de corroborar la legalidad del mineral.
Según el reporte oficial, la respuesta de la entidad fue que el oro no figuraba en sus registros, situación que fortaleció las sospechas sobre posibles irregularidades en la comercialización y transporte del cargamento.
«Una vez verificada la documentación, la Policía se comunicó con el Senarecom, quienes manifestaron que el oro no tiene registro», explicó Oviedo.
Finalmente, el ministro confirmó que el cargamento permanece bajo custodia de las autoridades judiciales mientras continúan las investigaciones. Precisó que se trata de 77 lingotes de oro, con un peso total de 189 kilogramos, los cuales actualmente se encuentran resguardados por el Ministerio Público como parte de las evidencias del caso.







