La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia determinó replegar el lunes 28 de septiembre todo su parque automotor a nivel nacional, en rechazo al nuevo precio del diésel y ante el impacto que, según el sector, tendrá esta medida en los costos de operación del transporte público.
La decisión fue asumida durante un ampliado nacional realizado en Santa Cruz y fue confirmada por el principal ejecutivo de la organización sindical, Lucio Gómez, quien advirtió que la determinación alcanzará a todas las modalidades del transporte.
De acuerdo con el anuncio, la medida paralizará los servicios de transporte urbano, interprovincial, interdepartamental e internacional durante la jornada del lunes.
“El lunes no habrá transporte público en el país”, afirmó Gómez al comunicar la resolución adoptada por los dirigentes del sector.
El dirigente explicó que la protesta será desarrollada de manera escalonada y que, de no existir una respuesta a sus demandas, las medidas podrían incrementarse progresivamente hasta llegar a una suspensión indefinida del servicio.
Gómez aclaró, sin embargo, que la determinación no contempla el bloqueo de carreteras ni de vías, sino el repliegue de las unidades de transporte como mecanismo de protesta frente a la situación que atraviesa el sector.
“Se trata de una situación que ha tratado de enfrentar al transporte público con la población, entre bolivianos y, por lo tanto, se determina el repliegue de todo el parque automotor, no es bloqueo”, sostuvo el dirigente.
Según la explicación de la organización sindical, la intención es que la medida permita visibilizar las dificultades que enfrenta el transporte ante el incremento del precio del diésel y las consecuencias que este cambio tendría sobre los costos de funcionamiento de las unidades.
El ejecutivo de los choferes también señaló que ningún vehículo saldrá de las terminales del país durante la jornada de protesta, por lo que la suspensión alcanzará a los distintos servicios que operan a nivel nacional.







