El expresidente del Estado, Evo Morales, continúa en territorio boliviano y permanece atrincherado en la región del Trópico de Cochabamba, según confirmó este jueves el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo. La autoridad despejó así los rumores surgidos en las últimas semanas sobre una presunta salida del país del exmandatario.
“La información que se tiene, como él mismo anuncia, como varios de sus adherentes anuncian, es que (Evo) está en el Trópico de Cochabamba”, afirmó de manera escueta Oviedo, al ser consultado sobre la ubicación actual del exjefe de Estado.
A mediados de enero, trascendió públicamente que Morales se encontraba enfermo de dengue, situación que dio lugar posteriormente a una serie de especulaciones sobre una supuesta nueva fuga del país, incluso con versiones que apuntaban a un posible traslado a México. Sin embargo, estas versiones fueron desmentidas por dirigentes cercanos al exmandatario.
Durante la mañana de este jueves, el exsenador Leonardo Loza, considerado uno de los hombres de mayor confianza de Morales, aseguró que el exgobernante se encuentra en proceso de recuperación tras haber contraído dengue. Asimismo, anunció que en los próximos días Evo Morales volverá a aparecer públicamente a través de la radio Kawsachun Coca, medio afín a su liderazgo político y sindical.
Cabe recordar que sobre Evo Morales, quien gobernó Bolivia entre 2006 y 2019, pesa una investigación penal abierta en el departamento de Tarija. El Ministerio Público lo acusa por el presunto delito de trata agravada de personas, en un caso en el que se investiga una supuesta relación con una menor de edad, con quien habría tenido un hijo durante su mandato presidencial.
A raíz de la orden de aprehensión emitida en su contra, el exmandatario se refugió desde octubre de 2024 en la región de Lauca Ñ, ubicada en el Trópico de Cochabamba. Esta zona es una de las principales áreas productoras de hoja de coca en el centro del país y constituye el principal bastión sindical y político de Morales.
En ese sector, sus seguidores mantienen una vigilia permanente y se encuentran atrincherados con palos, piedras y otros objetos, con el objetivo de impedir una eventual intervención policial y evitar la detención del exmandatario.
Hace algunas semanas, el fiscal general del Estado, Róger Mariaca, recordó que la orden de aprehensión contra Morales sigue plenamente vigente. En ese marco, sostuvo que dicha orden “tendría que ser ejecutada por la Policía”, institución que además debe realizar las labores de inteligencia necesarias para determinar con precisión la ubicación del exjefe de Estado y proceder conforme a la ley.







