Un violento hecho de sangre conmocionó a la comunidad de Río Blanco, en el municipio de Entre Ríos, donde un hombre de 41 años fue asesinado dentro de su vivienda tras un intento de secuestro que derivó en un ataque armado.
La víctima fue identificada como Mario C. C. (41), quien, según los reportes preliminares, fue sorprendido por un grupo de sujetos que llegó hasta su domicilio a bordo de un vehículo tipo Noah. El hecho ocurrió en horas de la noche del sábado, generando alarma y temor entre los pobladores de esta zona del trópico de Cochabamba.
De acuerdo con la información recabada, los agresores intentaron reducir al hombre con el objetivo de llevárselo por la fuerza. Durante el violento forcejeo, la esposa de la víctima logró escapar de la vivienda y pedir ayuda a los vecinos, lo que evidenció la gravedad de la situación.
Los primeros indicios señalan que el hombre presentaba signos de haber sido sometido físicamente, incluyendo presión en el cuello, antes de recibir varios impactos de arma de fuego que le causaron la muerte de manera inmediata dentro de su propio hogar.
El ataque, ejecutado con extrema violencia, dejó una profunda consternación en la comunidad, que se vio sorprendida por la brutalidad del hecho.
Tras el crimen, el cuerpo fue trasladado a la morgue de Ivirgarzama, donde se le practicará el examen médico forense para determinar con precisión las causas de la muerte. En tanto, efectivos policiales iniciaron un operativo para dar con los responsables, quienes se dieron a la fuga tras perpetrar el ataque.
Las autoridades indicaron que el caso se encuentra en pleno proceso de investigación y no descartan ninguna hipótesis sobre el móvil del crimen.
Este asesinato ocurre pocos días después de otro hecho violento registrado en la localidad de Bulo Bulo, también en el trópico cochabambino, donde una mujer fue secuestrada y posteriormente asesinada en circunstancias similares.
En ambos casos, testigos señalaron la presencia de un grupo de sujetos que se movilizaban en un vehículo tipo Noah de color blanco, lo que ha abierto la posibilidad de que exista una conexión entre los hechos.
Ante esta situación, la Policía trabaja en el cruce de información y en la recolección de pruebas que permitan esclarecer si se trata de una misma organización criminal operando en la región, lo que ha incrementado la preocupación entre los habitantes del trópico de Cochabamba.







