El comandante general de la Policía, Mirko Sokol, confirmó este lunes que los dispositivos electrónicos secuestrados en el marco del caso Marset fueron enviados a Estados Unidos, donde serán sometidos a un proceso de extracción de información. Según la autoridad, los datos obtenidos serán fundamentales para iniciar nuevas investigaciones en el país.
Sokol explicó que el análisis de estos equipos —entre ellos celulares, tablets y computadoras— permitirá identificar posibles vínculos y responsabilidades dentro de la red investigada. A esto se sumarán las declaraciones que pueda brindar Sebastián Marset, lo que, en conjunto, proporcionará los elementos necesarios para abrir procesos contra quienes estén implicados.
El jefe policial remarcó que las investigaciones se desarrollarán sin distinción alguna, abarcando tanto a civiles como a autoridades de cualquier órgano del Estado que pudieran estar involucradas. En ese sentido, aseguró que todas las personas que resulten responsables deberán rendir cuentas ante la justicia por el daño ocasionado al país.
Asimismo, sostuvo que el trabajo de las fuerzas del orden busca restablecer el orden frente a las acciones ilícitas que se habrían desarrollado durante un largo periodo, afectando la institucionalidad y la seguridad nacional.







