El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, descartó este lunes cualquier posibilidad de una renuncia del presidente Rodrigo Paz y aseguró que las movilizaciones y protestas que se desarrollan en diferentes regiones del país responden a intereses políticos y a intentos de desestabilización contra el actual Gobierno.
La autoridad se pronunció al inicio de la segunda semana de conflictos sociales y bloqueos que afectan principalmente al departamento de La Paz y otras regiones del territorio nacional.
“El presidente no va a renunciar. ¿Qué quieren?, ¿que se vaya por la fuerza?”, manifestó Zamora al referirse a las demandas impulsadas por sectores movilizados que exigen la dimisión del mandatario.
El ministro defendió la legitimidad del Gobierno de Rodrigo Paz y recordó que el jefe de Estado fue elegido democráticamente por la población boliviana hace apenas algunos meses.
“¿Por qué renunciaría el presidente?, si recién está cinco meses”, agregó la autoridad, al señalar que la actual administración todavía se encuentra en una etapa inicial de gestión.
En esa misma línea, Zamora afirmó que detrás de las protestas existe una intención política orientada a generar inestabilidad en el país y frenar las acciones emprendidas por el Ejecutivo.
“Estamos reconstruyendo la patria, donde estamos reconstruyendo la patria. ¿Por qué renunciaría si fue electo por millones de bolivianos?”, sostuvo el ministro, quien además convocó a la ciudadanía a respaldar y defender la gestión gubernamental.
Las declaraciones del titular de Obras Públicas se producen en medio de un escenario de creciente conflictividad social, marcado por marchas, bloqueos y movilizaciones encabezadas por distintos sectores laborales y sindicales.
Este lunes comenzó la segunda semana consecutiva de protestas en el país, con una fuerte concentración de movilizaciones en la ciudad de La Paz, donde diferentes organizaciones sociales y sindicales salieron a las calles para exigir la atención a sus demandas económicas y laborales.
Entre los principales pedidos de los sectores movilizados se encuentra el incremento salarial, además de cuestionamientos a algunas políticas y reformas impulsadas por el Gobierno nacional.
El magisterio urbano, los mineros asalariados y representantes de la Central Obrera Boliviana (COB) protagonizaron marchas y concentraciones en inmediaciones de la plaza Murillo, centro político del país y sede de los órganos Ejecutivo y Legislativo.
Las movilizaciones se desarrollan en un contexto de alta tensión política, luego de que sectores afines al expresidente Evo Morales, dirigentes sindicales y organizaciones sociales endurecieran sus medidas de presión y cuestionaran públicamente al Gobierno de Rodrigo Paz.
Mientras tanto, desde el Ejecutivo se insiste en que las puertas del diálogo permanecen abiertas para encontrar soluciones a los conflictos y evitar una mayor escalada de protestas y bloqueos en el territorio nacional.







