Cuando ya se cumplen más de diez días de protestas y movilizaciones en diferentes regiones del país, principalmente en la ciudad de La Paz, la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia convocaron este lunes al Gobierno y a los sectores movilizados a instalar un diálogo conjunto con el objetivo de frenar la escalada de violencia y encontrar una salida pacífica al conflicto.
Las tres instituciones informaron que esperan una respuesta oficial de las partes involucradas para definir la fecha, la hora y el lugar en el que podría desarrollarse el encuentro.
A través de un comunicado difundido por la Defensoría del Pueblo, las organizaciones hicieron un llamado directo al Gobierno, a la Central Obrera Boliviana, a la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias Bartolina Sisa y a la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz para participar de un “Diálogo por el Bien Común”.
“Llamamos a un Diálogo por el Bien Común entre el Gobierno, la Central Obrera Boliviana, la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias ‘Bartolina Sisa’ y la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz”, señala el pronunciamiento conjunto.
En el documento, las instituciones expresaron su profunda preocupación por la creciente tensión social que atraviesa el país y advirtieron sobre las consecuencias de los hechos de violencia registrados durante las jornadas de protesta.
Asimismo, remarcaron que existe alarma por las expresiones verbales ofensivas, la vulneración de derechos humanos y las afectaciones que están sufriendo terceras personas ajenas al conflicto, especialmente en sectores donde se instalaron marchas, bloqueos y enfrentamientos.
“Esta situación no debiera presentarse bajo ninguna circunstancia y por ningún motivo entre los bolivianos”, señala parte del comunicado.
La convocatoria surge luego de una nueva jornada de tensión en La Paz, marcada por saqueos, destrozos, enfrentamientos con la Policía y personas heridas, en medio de movilizaciones protagonizadas por diferentes sectores sociales que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Además, el conflicto podría agravarse en las próximas horas luego de que dirigentes del transporte público de El Alto anunciaran un paro indefinido con bloqueos desde este martes, medida que amenaza con complicar aún más la circulación y las actividades económicas en la sede de Gobierno.
En la parte final del pronunciamiento, la Iglesia Católica, la Defensoría y Derechos Humanos insistieron en la necesidad de priorizar el entendimiento y la paz social por encima de las diferencias políticas y sectoriales.
“Frente a la tozudez del conflicto llamamos a contraponer la claridad de la palabra; frente al descontrol de las pasiones vigorizar la fuerza del entendimiento; frente a la presencia de la violencia invocamos la fecundidad del diálogo”, concluye el documento conjunto.







