El presidente del Colegio Médico de Bolivia, Wilfredo Anzoategui, informó este lunes que el Ministerio de Salud aún no cumplió con el pago total de los salarios correspondientes al personal de salud, situación que llevó al sector a mantener el estado de emergencia a nivel nacional y continuar con las medidas de presión hasta que se regularice la cancelación de los haberes.
La autoridad explicó que, tras un relevamiento realizado en los diferentes departamentos del país junto a los representantes de los Servicios Regionales de Salud (Sirmes), durante una reunión del Consejo Médico Nacional, se constató que una gran parte de los profesionales y trabajadores del sistema de salud todavía no recibió el pago completo de sus salarios.
“No le han cancelado. Hemos hecho un relevamiento de cada uno de los departamentos, de los Sirmes, en los cuales estábamos reunidos en el Consejo Médico Nacional, donde, lamentablemente, no se le ha hecho la cancelación en su totalidad”, afirmó Anzoategui.
Ante este panorama, el Colegio Médico determinó mantener vigente el estado de emergencia y continuar con las medidas de presión, aunque garantizando la atención de los servicios considerados esenciales. En ese sentido, se continuará brindando asistencia en las áreas de emergencia, así como a pacientes oncológicos y personas con insuficiencia renal, quienes requieren tratamientos permanentes e impostergables.
Sin embargo, la atención en consulta externa permanecerá suspendida mientras no se concrete el pago total de los salarios adeudados, medida que busca presionar a las autoridades nacionales para que cumplan con los compromisos asumidos con el sector.
Anzoategui señaló que la suspensión de las medidas dependerá exclusivamente del cumplimiento del Gobierno con el pago de los haberes pendientes.
“Si se logra la cancelación total, pues se suspenderán las medidas inmediatamente”, aseguró el presidente del Colegio Médico.
Asimismo, sostuvo que la protesta tiene como objetivo exigir al Gobierno central y al Ministerio de Salud el cumplimiento del compromiso que, según indicó, fue asumido mediante un comunicado oficial en el que se garantizaba la cancelación íntegra de los salarios de todos los profesionales y trabajadores del sistema de salud.
“La medida de presión es una forma de hacer conocer al Gobierno central, al Ministerio de Salud, que existe un compromiso de realizar la cancelación en su totalidad a cada uno de los profesionales y trabajadores en salud, y ese compromiso debe cumplirse”, enfatizó.
En paralelo, desde Santa Cruz también se anunciaron medidas de protesta. La Federación de Trabajadores en Salud de ese departamento confirmó que el sector acatará un paro de 24 horas programado para este martes 14 de julio si hasta entonces el Gobierno no efectúa el pago de los sueldos correspondientes al mes de junio.
El ejecutivo de la Federación de Trabajadores en Salud de Santa Cruz, Robert Hurtado, advirtió que, de persistir el incumplimiento, las movilizaciones se irán intensificando de manera gradual.
“Si no hay cancelación, el día de mañana vamos a ir a un paro de 24 horas, luego de 48, 72 y llegar hasta el paro indefinido, como se lo conoce”, manifestó el dirigente.





