Autoridades que integran el Consejo Supremo de Defensa del Estado Plurinacional (Cosdep) dieron luz verde a cuatro normas destinadas a fortalecer las políticas de seguridad y defensa del Estado, entre ellas una propuesta que establece un marco para que las Fuerzas Armadas (FFAA) puedan participar de manera excepcional en acciones contra el crimen organizado.
Las decisiones fueron asumidas este miércoles durante la quinta sesión del Cosdep, que estuvo presidida por el presidente Rodrigo Paz. Las autoridades justificaron la necesidad de actualizar los mecanismos de respuesta estatal debido a la evolución de las estructuras vinculadas al crimen organizado, que actualmente cuentan con mayores capacidades logísticas, financieras y operativas.
El secretario nacional permanente del Cosdep, Germán Leonardo Rodrigo Mendizábal, explicó que las cuatro normas aprobadas abarcan diferentes áreas consideradas estratégicas para la seguridad nacional. Entre ellas se encuentran la Ley de Seguridad y Defensa, el marco normativo del propio Cosdep y una norma destinada a fortalecer el sistema de inteligencia.
La cuarta disposición establece una herramienta específica para enfrentar amenazas relacionadas con el crimen organizado transnacional y el narcoterrorismo, incluyendo un marco que permitiría una participación coordinada de las Fuerzas Armadas en determinadas circunstancias.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, confirmó que las cuatro propuestas cuentan con el visto bueno del Cosdep y explicó que serán remitidas en el plazo de aproximadamente una semana a la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (Udape), donde deberán pasar por la revisión correspondiente antes de continuar con su trámite.
Justiniano sostuvo que las organizaciones criminales han dejado de operar únicamente como estructuras dedicadas al transporte de sustancias ilícitas y actualmente pueden disponer de sistemas de logística, financiamiento, armamento y tecnología, además de operar mediante rutas internacionales y recurrir a mecanismos de violencia e intimidación.
“Por eso nuestra respuesta también tiene que evolucionar, más inteligencia, mayor control de fronteras y del espacio aéreo y fluvial, protección de infraestructura crítica, mejor coordinación institucional y mayor cooperación principalmente con nuestros países vecinos”, afirmó.
En relación con el eventual papel de las Fuerzas Armadas, el ministro aclaró que la propuesta no contempla una intervención general de los militares en tareas de seguridad interna. Explicó que su participación estaría planteada bajo criterios de excepcionalidad, temporalidad, complementariedad y control, además de encontrarse sujeta al marco constitucional y al respeto de los derechos y garantías establecidos por la normativa vigente.
El planteamiento busca establecer mecanismos de coordinación entre las distintas instituciones del Estado para enfrentar amenazas consideradas de mayor complejidad, particularmente aquellas relacionadas con organizaciones criminales que operan más allá de las fronteras nacionales.
Por su parte, el presidente Rodrigo Paz sostuvo que la coordinación entre la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas cuenta con respaldo constitucional y destacó que la institución policial tendrá un papel fundamental en el cumplimiento de los objetivos definidos por el Cosdep.
Paz también planteó la necesidad de fortalecer la cooperación internacional y regional frente al avance del crimen organizado. En ese marco, mencionó la creación de mecanismos de colaboración entre países de la región a través del denominado Escudo de las Américas.







